miércoles, 28 de abril de 2010

MENUDENCIAS... O NO TANTO

--Ya tengo la fórmula. Eso está hecho.

Mi amigo Juan Maguey, que no cree en la ley, me mira alborozado. Estábamos hablando de la conveniencia de cambiar las caras en la esfera política para que en las elecciones de 2012 (si no se celebran antes) podamos contar con un nuevo gobierno que no arrastre las quemaduras, los desaciertos y las arbitrariedades del actual. Porque Zapatero y Rajoy ya están quemados y no dan para más.

--A ver, dispara.

--Pues oye esto -Juan se pone en pose de orador solemne-: en la izquierda un binomio incombustible: Cándido Méndez y Baltasar Garzón, presidente y vice. No falla. Y como padrino nada menos que don Santiago Carrillo. No me negarás que es tremendo tándem.

--Bueno, pero... está bien. ¿Y en la derecha?

--Hombre, si está claro como el Lanjarón: Belén Esteban para presidenta, y para vice nada menos que Nuria Bermúdez. Dos hombres contra dos mujeres. ¡Qué duelo! Las elecciones más fabulosas de la historia de España, ¿te imaginas qué campaña? Ah, y como padrino de estas dos beldades, don Manuel Fraga Iribarne, que espero que Dios conserve sano y salvo hasta entonces.


PAUSA PERO NO PARA LA PUBLICIDAD, SINO PARA COGER LAS TACITAS QUE LLEGAN


--Bueno, como chiste genial... pero como realidad...

--Estás últimamente que no te enteras de nada, majete -Juan mueve la cabeza de izquierda a derecha, y me mira con lástima-. Hablo muy en serio, acorde con la seriedad de este país.

--¿Y de verdad tú crees que los partidos aceptarían a semejantes candidatos y candidatas, que si me oye Bibiana que excluyo las féminas me manda a prender como a Luis Candelas.

--No les quedará otro remedio. Tanto el Cándido como la Belén arrastran millones de fans. Los votos están ahí. Sería un espectáculo mejor que un Madrid/Barsa en el Bernabéu a diez partidos.
Vamos, espabílate, hombre...

Y se ríe estrepitosamente. Yo me contagio, tomamos nuestros cafés y pensamos, no mucho, pero pensamos.

--Pues me has convencido, Juan. A ver si convences ahora a los candidatos ( y candidatas, Bibiana, no se me olvida) y sobre todo a las ejecutivas de sus partidos, que eso es harina de otro talego.

Y soy yo quien le da dos palmadas en el hombro mientras él saca la cartera y paga (hoy le toca) y nos despedimos, pensando quizás al mismo tiempo que sí, que sería un espectáculo que llamaría la atención fuera de nuestras fronteras. Unico. Fenomenal. Fuera de serie. ¡Quién pudiera verlo! Para dentro de muchos años decirle a los nietos: "yo estuve allí cuando Cándido y Belén se ripiaron por ganar aquellas elecciones del 2012, cuando ustedes no habían nacido..." Ja ja ja.

ººº-ººº-ººº

MINISTERIOS / TONTERIAS / DESPILFARRO / ¡AY, ESPAÑA, COMO ME DUELES!

Pues sí, que hay cosas, muchas cosas, que sobran en este pais nuestro. Por ejemplo, el SENADO: ¿para qué rayos sirve? Cuando alguna ley, decreto, medida, etc., se aprueba en el CONGRESO (que es el que manda) y pasa al Senado, aunque este organismo lo desapruebe, al volver al Congreso y aprobarse sale. O sea, que no se cuenta para nada con la opinión de los senadores fantasmas que nadie conoce ni sabe quién los eligió. Bueno, a algunos sí, como a Leire Pajín, que la eligió alguien con poder y dedo ante la aprobación endeble de otros con poder sin dedo. Y los Ministerios Sobrantes... ¡ah!, esa es otra, monina. Veamos:

MINISTERIO DE IGUALDAD

regentado por la eximia doña Bibiana Aído. Como su nombre lo indica, es un organismo para evitar las desigualdades existentes en España. Pues bien: ¿cuántas desigualdades ha resuelto la Bibiana con su flamante Ministerio Inútil? ¡Ninguna! Porque...
--siguen siendo maltratadas, golpeadas y asesinadas las mujeres sin que a los culpables les caiga TODO el peso de la ley. La cifra este año es similar a los anteriores.
--siguen siendo discriminadas las mujeres en sus trabajos: no ganan igual que los hombres por iguales puestos y a veces son hasta despedidas por estar embarazadas o porque a sus jefes no les caen bien o porque no se pliegan a las exigencias sexuales de sus jefes.
--siguen siendo consideradas inferiores en muchas empresas en las cuales las mujeres de sus ejecutivas pueden contarse con una sola mano.
--sigue existiendo una enorme desigualdad en los salarios de quienes todavía trabajan: digamos que el señor José Bono, Presidente del ilustre Congreso de los ilustres Diputados, gana astronómicas cifras de dinero, mientras que cualquier constructor o recogedor de manzanas, por poner sólo dos ejemplos, no gana ni para 15 días de vida decorosa. Y etc.
--siguen siendo tratados en todas partes de forma muy diferente los distintos tipos de hombres y mujeres de nuestro país, importando por sobre otras cuestiones, la belleza física en las mujeres, la cuenta bancaria en los hombres, y sobre todo, la vulgaridad, la grosería, la malandrinada, que es lo que se premia en todas partes (o casi) sin que la Bibiana se haya enterado de esa diferencia social, cultural, educacional y demás.

Y por no gastar palabras, digamos que el MINISTERIO DE VIVIENDA no ha resuelto ninguno de los muchos problemas de vivienda que afronta este país, empezando porque hay un millón de viviendas cerradas sin alquilar mientras hay otro millón donde viven hacinadas 16 personas en dos habitaciones y un espacio de 40 metros cuadrados con un solo baño... etc.
El MINISTERIO DE CULTURA, otro fraude que no ayuda sino que perjudica el arte, pues cuando un organismo del Estado, dirigido por el gobierno, da ayudas económicas y prebendas a los artistas, éstos se vuelven "asalariados dóciles al pensamiento oficial", y el arte se va de vacaciones, mucho más aún la crítica contra el poder que lo mantiene.
EL MINISTERIO DE JUSTICIA: otra tomadura de pelo, pues si el llamado Poder Judicial es independiente del gobierno, ¿qué pinta un Ministerio de Justicia?

Y así las cosas, por si fuera poca la inutilidad de semejantes organismos gastadores y despilfarradores por cosas inútiles, ¿quiénes están en ellos? Porque si al menos estuvieran personas capacitadas... quizás harían algo provechoso, pero los funcionarios que tenemos... me acuerdo de una sentencia de José Martí que ahora me viene a colación:

Sobre la tierra no hay más que un poder definitivo: la inteligencia
humana. El derecho mismo, ejercitado por manos incultas, se parece
al crimen. Los hombres fuertes, que se sienten torpes, se abrazan a las
rodillas de los hombres inteligentes, como Hércules, montuoso, a las
mórbidas rodillas de Onphalia. La inteligencia da bondad, cultura y
hermosura. Del puñal hace espada, de la exasperación derecho, del
gobierno éxito, de lo lejano cercanía...

Qué falta nos está haciendo un poco de inteligencia... y no sólo en estos Ministerios Inútiles.

ººº-ººº-ººº

--Pues ahora que lo mencionas, yo tengo una especie de poema mucho más ilustrativo para el caso, porque tú hablas de inteligencia, pero se te olvidó la indecencia de muchos funcionarios ubicados no sólo en ésos, sino en todos los organismos del Estado, por desgracia -me dice Juan al encender un pito, porque fuma el muy cabrón como una primavera.

--¿Y cuál es tu aporte? -le digo, echando mi cabeza hacia atras, porque yo no tengo por qué soportar el humo, aunque sea de un amigo tan bueno como Juan Maguey, que no cree en la ley.

--Pues oye esto:

Si fuera de cristal el pecho humano
y a tavés de su clara transparencia
como en un libo abierto se leyera...
Si la mancha que empaña la conciencia
a la frentre saliera
y con la voz rugiente de las olas
el crimen delatara...
Si el pensamiento a gritos publicara
lo que se piensa a solas...
Si todo se supiera y se mirara,
la humanidad entera, con vergüenza,
el rostro se tapara...

ººº-ººº-ººº

Me preguntó una vez mi amiga Esther cuál creía yo que era el primer escritor de España y se quedó con su boca (que es una señora boca, vamos) a todo tren cuando le dije que don Benito Pérez Galdós. Parece que Esther creía que yo iba a decir, como casi todo el mundo, que Cervantes. Pues no señor. En mi próxima entrada publicaré algo sobre Galdós, según yo mismo, que no soy muy confiable que digamos en algunas cuestiones pasajeras, el más grande escritor que ha dado este bello país. Hasta entonces, amigos. Intenten por lo menos ser felices, que ese intento ayuda a conseguirlo.

Augusto Lázaro