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lunes, 23 de mayo de 2016

AHI VIENE EL LOBO

“Donde el dolor desgarre, / donde la miseria oprima, / donde el peligro amenace, / donde la maldad impere... / allí estará Tamakún: / el vengador errante...”

Así comenzaba diariamente el capítulo de una serie que radiaban en la década del 50, y que yo oía en el pequeño radio de mi casa de niño, que era el único equipo eléctrico que había en aquel entonces, y que mi padre, haciendo sacrificios, había comprado para oír “la pelota” (el béisbol), programas de música, y novelas que oía mi madre, y de vez en cuando nos arrastraba a esas tramas que siempre se interrumpían en el momento culminante para continuarlas al día siguiente. La serie a que me refiero en el comienzo era la de Tamakún, episodios más bien de aventuras, con todas las atracciones que para niños y adultos resultaban de interés e incluso apasionantes. Claro que siempre triunfaba el bien sobre el mal. Tamakún luchaba contra los malos y siempre los vencía con su valor, astucia y heroísmo...

En estos tiempos donde el dolor desgarra, el peligro amenaza y la maldad impera (no hablo de la miseria, aunque puede que también tenga que dedicarle una entrada si seguimos como vamos) necesitamos a algún héroe de la categoría de Tamakún, a ver si puede desenredar la pita de este entuerto, que parece que no nos lleva a ninguna parte, a no ser al precipicio en que podemos caer en picado, por el egoísmo, la soberbia, y el enorme desamor que sienten quienes son dueños y señores de nuestras vidas, que jamás se acuerdan de que están donde están porque los hemos puesto ahí para que nos recuerden, cosa que parece imposible para personas que no conocen la vergüenza, la dignidad, la honradez, y que viven eternamente con la única misión de colocarse en un poder que les dará la gloria y el dinero (sobre todo este último) que los diferenciará cada día más del resto de sus contemporáneos que no tienen la suerte, o más bien, el descaro y la habilidad de quienes prometen y prometen lo que no van a cumplir, no porque no puedan sino porque no les interesa...

Alguien ducho en cuestiones de índole sospechosa dijo una vez que a Europa (la vieja, emputecida y estancada Europa) le hacía falta un Winston Churchill, entre otros grandes próceres que pensaran en los europeos y no en ellos mismos, y que pudieran sacar adelante este continente del desmembramiento y la ruina que parece amenazarlo desde hace algunos años. El continente que debiera avergonzarse de haber provocado dos guerras mundiales con más de 50 millones de muertos, sin contar el sufrimiento, el dolor, el luto, la destrucción, y los problemas mentales y físicos que crean las malditas guerras, cuyas estelas repercuten y permanecen per seculam seculorum sin que ni siquiera el tiempo, que todo lo cura según los optimistas a ultranza, pueda sacárnoslos de nuestros recuerdos que nos siguen martillando mucho tiempo después de izar las banderas blancas de la aparente paz...

Y aunque parezca exageración mía, la paz en Europa está nuevamente amenazada, y aunque parezca exageración mía (y ojalá lo sea), tal como van las cosas, con el auge de movimientos populistas y de extrema izquierda y derecha que ganan adeptos increíblemente en muchos de los países miembros, no darle importancia a ese “detalle” puede llevarnos a una gran confrontación que cada día, sobre todo en España, me parece más inevitable. Se ha exagerado la tolerancia y se ha malinterpretado el concepto de la democracia, y llegamos al punto en que cualquier cosa está aceptada como “normal”, y la cantidad de maleantes y delincuentes que gozan de impunidad es tal que de verdad que mete miedo pensar que los malos nos están ganando la batalla, con el apoyo cada vez mayor de una gran parte de la población que al parecer simpatiza con esa gentuza...

Augusto Lázaro



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lunes, 16 de mayo de 2016

EL GOLPE MAS DOLOROSO

Leyendo algunos escritos sueltos de Fernando Arrabal, me encontré con estos versos que no sé si serán suyos o de otro autor cuyo nombre no aparece. Recordármelos fue como un golpe que recibí muy adentro, pues la vida se compone de alegrías y tristezas, y a veces, por mucho esfuerzo que se haga, la segunda prima sobre la primera. Estos son los versos:

   Enterraron por la tarde


     la hija de Juan Simón
     y era Simón en el pueblo
     el único enterrador...

     El mismo a su propia hija
     al cementerio llevó.
     El mismo cavó la fosa
     pronunciado una oración...

     Y allá, al caer la tarde
     del cementerio salió.
     En una mano la pala,
     en el hombro el azadón...

     y la gente preguntaba:
     ¿de dónde vienes, Simón?
     --Soy enterrador y vengo
     de enterrar mi corazón...

Estos versos fueron trasladados a la música, pues recuerdo que de muy joven oía en la radio a algún cantante de actualidad en aquellos años que entonaba el golpe de mala suerte que traduce la canción versada o viceversa, patética en verdad y con la fuerza de no dejar indiferente a ninguna sensibilidad. Como era de esperar, afloraron mis recuerdos, el tipo de recuerdos que yo lucho por desterrarlos de mi vida y que no puedo lograrlo: cuando menos lo espero, aparecen y me dicen que todavía eso no es historia muerta, y que no deben ni pueden olvidarse. 

Mi padre murió en mis brazos, a las 6 de la mañana de un 6 de junio de 1966 (coincidencia del maldito numero 6). Al menos, lo vi vivo en sus últimos momentos. Pero a mi madre no la vi morir, ni siquiera pude verla insepulta, pues cuando murió, yo vivía en Santiago de Cuba, y por la pésima situación del transporte (fue en 1991) no pude llegar a tiempo a Pinar del Río, mi ciudad natal, donde vivía ella con mi hija mayor. La mejor mujer que he conocido en toda mi vida murió de cáncer de nasofaringe, con apenas algo más de 40 años. Nació después de mí y murió antes que yo. He visto sufrir y morir a muchos familiares y amigos, y sé que, como dijo mi tocayo Monterroso en su discurso de aceptación del Premio Príncipe de Asturias, “la vida es triste”, y sólo vivimos momentos felices, pero no podemos decir nunca que somos felices. Voluntad de la Naturaleza en su injusta decisión de lo que debe suceder a cada ser humano.

Pero el dolor más grande y poderoso que puede sufrir un ser humano es ver morir a un hijo. He tenido la suerte de no verlo, y me horrorizo sólo de imaginármelo. En estos versos aparentemente vulgares, rebuscados y de poca monta, hay una verdad que no puede soslayarse: la muerte de una hija, en este caso, es un golpe demoledor del que nadie se recupera jamás. No puedo pedirle a Dios que yo no tenga que pasar por ese trance, pero confío en que la Naturaleza, la Vida, la Casualidad, o lo que sea que exista si es que existe algo, me libre de semejante tragedia, y tenga la dicha de morir antes que mis hijos, pues un golpe como ése sería para mí casi imposible de superar...

Augusto Lázaro


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lunes, 9 de mayo de 2016

RAZONES DEL SILENCIO

Al principio de crear LA ENVOLVENCIA recibía algunos comentarios (no muchos) sobre las entradas que solía publicar los lunes, sin faltar uno solo de esos primeros días de cada semana. Poco a poco, los comentarios fueron desapareciendo, hasta no tener ninguno. Recuerdo que en aquel entonces yo también solía leer algunos blogs de personas amigas o conocidas vía Internet, así como otras publicaciones a las que dedicaba con mucha atención varias horas de mi tiempo semanal. Mis lecturas de esas publicaciones también fueron decreciendo, hasta llegar a hoy, que realmente dedico muy poco tiempo a leerlas, dándole preferencia a los periódicos y a algunas revistas o suplementos de esos periódicos, pues prefiero leer en papel y no poner mis ojos un par de horas en la pantallita que nada bueno reporta a la vista, según consenso médico/especialista. Pero en fin, que el caso es que he llegado a la conclusión de que en el mundo hay demasiadas cosas que requieren nuestra atención, entre ellas la lectura, y que como de todos modos vamos a morirnos, y algunos “más temprano que tarde”, tenemos que priorizar nuestro tiempo dedicado a la lectura, y por lo tanto, Internet queda relegado a segundo plano, en lo que respecta a mi caso personal, que nunca he sido de esos que se pasan el día pegados a sus computadoras (ordenadores) y a sus móviles (que también tengo y al que dedico menos de una hora al día) como si la vida para ellos se redujera a esa dedicación con visos patológicos en la mayoría de los casos...

Demasiados blogs, sin dudas algunos interesantes, pero el día sólo tiene 24 horas, a las que descuento las 6 que dedico a dormir, y otras 6 a menesteres domésticos y de otra índole más práctica, y el resto a la lectura, con algo de música y de películas o series por TV, a las que dedico bastante poco tiempo. Y ni siquiera pienso ya en la cantidad de libros que me voy a morir sin leer, pues sería, además de inútil, estúpido padecer por algo que no tiene remedio posible. La leche derramada. En lo que hay que esforzarse es en que no se derrame, y lográndolo nos ahorraríamos muchos sinsabores y frustraciones evitables. Y volviendo al temita del blog y de sus derivados, escribir es además de todo lo que de esa acción intelectual se ha dicho y no voy a repetir, una costumbre que es muy difícil de quitar. Quizás por eso, a partir de ahora, de vez en cuando, me dedique a teclear alguna tontería que tal vez sea leída por unos cuantos que no encontrarán nada más productivo que hacer, y por ello merecerán mi admiración y mi asombro...

En resumen, que La Envolvencia no desaparecerá de mis quehaceres como el Twitter (por razones ya explicadas), ni tampoco el Facebook, al que sólo dedico el tiempo imprescindible para ver (también asombrado) cómo todavía hay algunas personas que se ocupan de leer lo que yo escribo, a pesar de que conozco a muchas que SI tienen cosas importantes que hacer en sus vidas, por lo que mi agradecimiento a ellas es óptimo. Y en cuanto al blog El Cuiclo, igualmente de vez en cuando aparecerán textos literarios para continuar con el espacio sin que de pronto se evapore por arte de Blogger y no se puedan encontrar las novelas y las piezas teatrales que he publicado en ese blog...

Por lo tanto y expuesto, queridos amigos, mis respetos a todos en general, incluyendo por supuesto a aquellos que dedican muchas horas diarias a este invento que ha revolucionado (o involucionado) nuestras vidas hasta el punto de que hay millones de seres humanos que preferirían no alimentarse antes que renunciar a sus celulares o a su dedicación a Internet, que puede ser muy bueno, y también muy malo, dependiendo del uso que se le dé y de lo que se busque y encuentre en sus millones de páginas web. La vida es eso, como diría el poeta Manuel Díaz Martínez, pero también es otra cosa fundamental: vivir. Vivir primero, y después todo lo demás... Un abrazo enorme de

Augusto Lázaro


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martes, 19 de abril de 2016

PAIS EN FUNCIONES

¡VIVA EL MULTIPARTIDISMO!

Quienes sostenían una lucha abierta contra el bipartidismo deben estar de plácemes: al fin lo lograron. Ya no hay sólo 2 grandes partidos que se disputan la hegemonía de la gobernabilidad. Ahora hay 4. Y da gusto ver el berenjenal que han formado con tal abundancia de aspirantes a la mamandurria: pasan días, semanas, meses, y no hay manera de que se pongan de acuerdo para formar gobierno. Me imagino cómo será cuando haya 8 partidos con posibilidades de acceder al poder y la gloria que da el mismo. Nos pasaremos años sin gobierno, dilapidando el precioso tiempo de los españoles en reuniones, mítines, intentos de pactos, insultos, propagandas, dimes y diretes, hasta que el cansancio y el agotamiento general logre que sólo vuelvan a quedar los 2 partidos tradicionales a los que se tendrán que unir tantas ramificaciones multitudinarias, y de ese modo, cuando haya nuevas elecciones, será cuestión de días formar el nuevo gobierno que haya que formar, como siempre ha sucedido, y como siempre tendrá que seguir sucediendo, porque hay una realidad que sólo los idiotas pueden negar: con todas sus complicaciones, el bipartidismo es muchísimo mejor que la proliferación de decenas de pequeños grupos con el nombre de nuevos partidos, que ni siquiera son capaces de ponerse de acuerdo para ver quién o cuál será el que mande. Si es que el nuevo gobierno pueda por fin mandar en algo...

¡ARDEREIS COMO EN EL 36!

Una pobre ignorante de la historia y de todo lo demás lanzó ese grito en una capilla donde rezaban algunos creyentes que se asombraron del asalto, no al cielo, sino a la tierra que cobijaba unas creencias que yo mismo no comparto, pero que la mínima educación me hace respetar en cualquier circunstancia. La pobre ignorante no sabía que con esas bárbaras palabras estaba proclamando que si el partido al que ella pertenece toma el poder podría provocar una nueva guerra civil de consecuencias imprevisibles, porque esta vez hay UE y hay OTAN que habrá que ver cómo intervendrían, y quizás, en el peor caso, cuando volvieran a perder la guerra como en el 39 (no creo que sean sus dirigentes tan estúpidos que piensen implantar en España el totalitarismo stalinista así sin más), no se sabe a qué grado llegarían las represalias de los nuevos vencedores que esta vez no serían tan... digamos permisivos para muchos de los que lucharon quizás pensando que lo hacían por una buena causa, pero sin ninguna razón que justificara esa nueva contienda... Aunque sólo fue Corcuera el que lo dijo (“si el PSOE pacta con Podemos yo me borro del Partido Socialista ¿Obrero? ¿Español?”) hay miles de militantes y muchos dirigentes que le dirían adiós al PSOE hasta el punto de que éste comenzaría su último camino, hacia la desaparición inevitable...

LAS MUJERES SON MEJORES

Me gustaría ver una fuerte competencia entre dos mujeres que se las traen, y que quizás alguna de ellas lo haría mucho mejor que los hombres que hasta ahora nos han gobernado. Cristina Cifuentes y Susana Díaz protagonizarían una campaña electoral jamás imaginada en España. ¿No sería un espectáculo digno de un pueblo que está cansado ya de ver en el gobierno a hombres que sólo piensan en ellos mismos y les importa una mierda lo que piense el pueblo? Pues adelante, a ver a quién se le ocurre apoyar esa idea. Pero no, ¡qué va a ser eso! Eso de la igualdad no se lo cree ningún dirigente de ningún partido. ¿Mujeres gobernando? ¿Dónde están los defensores de la cacareada igualdad en la que no creen y sólo la usan demagógicamente? A ver, demuestren que son veraces, que son honestos en sus planteamientos, que son capaces de renunciar y de cederle el paso a esas mujeres que tanto dicen apoyar, comprender y hasta amar. Cristina y Susana. ¿Por qué no? ¿Qué tienen en  contra si ambas están mucho más limpias que ustedes, hombres políticos desprestigiados y mentirosos?

Augusto Lázaro

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lunes, 21 de marzo de 2016

ODA SUCIA AL ASPIRANTE TRANQUILO

La primera vez aceptó a Campo Vidal como moderador, sabiendo que el señor Vidal es un enemigo oculto que siempre haría todo lo que pudiera por que él perdiera el debate. Y así lo hizo. No obstante, la segunda vez, con Pedro Sánchez, también se dejó “meter” a Campo Vidal como moderador (que en lugar de moderar permitió lo indecible, hasta que lo llamaran indecente sin hacer nada por evitarlo, ni siquiera reprender al contrincante). Vaya, que un perro no se hubiera dado el golpe con la misma piedra más de una vez. Sin embargo, el señor tranquilo se lo dio. Y no dudo que, de haber otro debate, volvería a aceptar como moderador al señor Campo Vidal...

“pero el cadáver, ¡ay!, siguió muriendo”

Perdió las elecciones europeas, perdió las elecciones autonómicas, perdió las elecciones municipales, perdió las elecciones generales del 20D, a pesar de obtener más votos que los demás, pero tras haber perdido todas sus mayorías absolutas en todo el país, y de los 186 escaños que tenía se quedó con sólo 123...

“pero el cadáver, ¡ay!, siguió muriendo”

No se ocupó de parar en firme la avalancha de múltiples casos de corrupción, que dejaron a sus votantes enfadados y quizás  con deseos de no volver a votar a su partido, de ahí el enorme bajón que ha dado, corriendo el peligro de que, de haber unas nuevas elecciones, pase a ocupar el segundo o tal vez el tercer lugar en votación, lo que sería el preámbulo de un camino irreversible hacia la nada...

“pero el cadáver, ¡ay!, siguió muriendo”...

Cometió un error gravísimo al darle, con su apoyo partidista, la oportunidad al señor Patxi López (del PSOE) de ser el Lehendakari del País Vasco en unas elecciones en que de no ser por el apoyo de su partido, el señor López no hubiera podido pasarse 4 años poniéndole trancas y frenos a cada iniciativa, y procurando estar siempre en contra de las ideas que salían de la agrupación que le servía de sostén en su cargo. Pero otra vez volvió a golpearse con la misma piedra, al permitir que (caso único en la historia de la democracia española) el mismo señor López (reconocido anti-PP) ocupara el cargo nada menos que de Presidente del Congreso de los Diputados, el tercer poder de la nación, cuando esa posición siempre estuvo en manos del partido más votado en las elecciones...

“pero el cadáver, ¡ay!, siguió muriendo”...

Con la excusa (quizás obligado por las circunstancias, por las órdenes de la maltrecha Unión Europea, y con el fin –esta vez con toda su razón- de evitar el rescate de España al igual que había sucedido con Grecia y Portugal con los resultados conocidos) de que para afrontar la crisis y lograr la menos efectiva repercusión en el pueblo español, tuvo que hacerlo, se lanzó a la desagradable y durísima tarea de recortar beneficios y posibilidades que debilitaron el respaldo del pueblo a su gestión, e hicieron que bajara de forma alarmante su caudal de escaños con mayoría absoluta, a los raquíticos 123 con que puede contar actualmente...

“pero el cadáver, ¡ay!, siguió muriendo”...

Y a pesar de que, dentro de su propio partido, hay voces que claman por un cambio, él persiste, con una tozudez digna de mejores empeños, en seguir “muriendo”, sin dejarle el testigo a otro candidato que quizás lograría sortear la debacle que todos esperan, con .la increíble aprobación de sus co-líderes más destacados que continúan pensando (o haciendo que piensan) que nadie como él puede salvar el partido. Quizás yo me equivoque y los “barones” del PP sepan lo que hacen, y quizás este partido, el principal de España hoy, pueda volver a llevarnos a los años donde todavía gozábamos del estado de bienestar que hemos ido perdiendo con la espantosa cifra de más de 4 millones de desempleados que parece que no hay dios que pueda superar. Habrá que esperar a ver qué nos deparan las próximas semanas, pero pase lo que pase, la historia está hecha y algún día habrá que buscar la culpa a la que hoy casi todos le zafan el cuerpo...

Augusto Lázaro



pd: los versos entrecomillados pertenecen al poema MASA de César Vallejo

esta entrada se podrá leer en sólo texto mañana en Facebook



lunes, 14 de marzo de 2016

PROGRESISMO SIN PROGRESO

Según la RAE (de la lengua) la palabra progresista significa:

1)      partidario del progresismo
2)      se dice de la persona, partido o movimiento político con ideas o programas de tipo político y social avanzado

Y la palabra progresismo:

 s. m. ideología y doctrina partidarias del progreso social en todos los órdenes y especialmente en el político-social.

Atención a la definición primera: “partidario”, no ejecutor, del progresismo. Pero se puede ser partidario de algo y no deber, poder, o querer ejecutarlo. Me vienen a la mente varias palabras que algunos colectivos sociales se han tomado como privativas suyas, por ejemplo: “día del orgullo gay”, cuando pudiera también haber días del orgullo hostelero o del orgullo taxista, sólo que los gays han sido más listos o más inteligentes y se han apropiado de ese término, y ya sólo dicen “día del orgullo”: todo el mundo sabe que se trata del orgullo gay, no de otro de los muchos que pudieran existir, digamos, el orgullo agricultor, que si hay alguien con grandes valores para sentirse orgulloso es ese trabajador que produce no sólo los alimentos de los españoles, sino parte de los que se envían a países con sus poblaciones más necesitadas. Y sin embargo, nadie le rinde su merecido homenaje ni se hacen fiestas para celebrarlo.

Otra palabreja tan mal usada que a veces da risa: democrático. Sólo un ejemplo bastaría para demostrar lo alejado de su significación que esta(ba) en algunos países, sobre todo los del bloque borrego de la difunta URSS: la República Democrática Alemana. Y vamos a ver, que ese país de democrático tenía lo que yo de astronauta. Los comunistas se han especializado en usar términos que casi siempre indican lo contrario de lo que son, y “democrático” es sólo uno. Cuba, “la isla de la libertad”, otro ejemplo “digno”, etc. Curiosamente, ese satélite de la URSS hasta la reunificación tiene el “honor” de ser el único país del mundo moderno que construyó un muro no para que no entraran extranjeros, sino para que NO SE FUERAN SUS HABITANTES a quienes los esbirros de Honnecker y sus antecesores no vacilaban en ametrallar cuando algunos intentaban huir de aquel “paraíso comunista” en busca de la libertad amordazada, maniatada y encarcelada.

Volviendo a la RAE y a su “progresismo”: muchos de nuestros políticos no se cansan de repetir la palabra mágica: “progresista”. Cuando la oigo repetir tanto me acuerdo del refrán “dime de lo que presumes y te diré de lo que careces”. Y quienes usan tanto esa palabra casi siempre, una vez en el poder, se olvidan del significado que la RAE le da, y a vivir la dolce vita cobijados por la mamandurria, como se ha demostrado ya en tantos países, cuyos slogans del progresismo ya sabemos lo que llevó realmente a esos pueblos como los de Europa del Este, todos gobernados indirectamente (directamente eran gobernados por la URSS) por gobiernos “progresistas”, y comparándolos con nuestros países occidentales NO PROGRESISTAS, ¿quiénes salen ganando por goleadas? No hay más que comparar (sin odios, como dicen que tienen las comparaciones) las dos Coreas: ¿hay alguien que crea que la del Norte es la progresista y la del Sur la atrasada, subdesarrollada, mal alimentada, etc.?

Deberían estudiar un poco más la Historia aquellos que tanto defienden y repiten que son “progresistas” (o desean serlo) y acabar de una vez de entender que los 20 países más ricos, desarrollados y prósperos del planeta (incluyendo la súper capitalista China de un solo partido) no están gobernados por partidos que se hacen llamar “progresistas”, sino simplemente por partidos democráticos de verdad y amantes (y ejecutores) del bien más preciado del ser humano según Don Quijote: la LIBERTAD. Así que basta ya de engañar a los ingenuos, que por desgracia a estas alturas todavía quedan millones en la península que se tragan la píldora del “progresismo” sin progreso que es lo que realmente pueden ofrecerles estos nuevos y viejos césares de la decadencia que no se adaptan a los cambios que ocurren en este planeta que quizás esté viviendo sus últimos tiempos como tal...

Augusto Lázaro



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martes, 23 de febrero de 2016

LINTERNA EN EL GIMNASIO

--Pero, señor Diógenes, ¿qué diablos hace usted aquí con esa linterna a media mañana?
--¡Ah! Pues como siempre, hijo, buscando, siempre buscando.
--¿Buscando? ¿Buscando qué? Porque no me va a decir que todavía sigue usted con esa matraquilla de buscar un hombre. ¿No ha superado ese desatino histórico suyo?
--Hijo, con la edad es difícil superar muchas cosas.
--¿Y entonces?
--Pues nada, que ahora estoy buscando un político que no sea corrupto.
--Perdone, pero es usted ingenuo, porque no conozco a ningún político que no sea corrupto.
--Alguno habrá... y a ése tengo que encontrarlo, aunque sea lo último que haga en mi ya larga vida.
--Y suponiendo que lo encontrara... ¿qué iba a hacer con él?
--Está más claro que un día sin nubes, hijo: ponerlo de presidente a ver si arregla este potaje.
--Pues oiga, con todo respeto, señor Diógenes, los políticos no pueden ser honrados como usted cree que puede encontrar algunos. Y si me permite, le explico por qué.
--Soy todo oídos, hijo. A ver, desembucha.
--Pues oiga. No pueden ser honrados, porque lo que persiguen los políticos es:
1) ganar bastante pasta y vivir como jerarcas en espacios que rebasan los mil metros cuadrados.
2) prometer todo lo prometible y calidad suprema (como los turrones de La Viuda) de vida si son elegidos para posar sus traseros en las instituciones correspondientes (Congreso, Senado,  Comunidades, Ayuntamientos, etc.).
3) no cumplir nada de lo que prometieron antes de ser elegidos.
4) salir en periódicos, revistas, suplementos, la radio, la televisión, etc., figurando en otro estilo de famoseo, quizás menos chusma que el rosa, pero igual de sandio, y ganarse la fama que los ayude a ganar la fortuna que tan pronto toman posesión de sus cargos empiezan a amasar.
5) insultarse unos a otros, echándose la culpa de todo mutuamente, haciendo el paripé de que son los más veraces, los más esforzados, los mejores de la historia, y que los adversarios son los peores, etc.
--Pero... ¿y el pueblo?
--Pero señor Diógenes... ¿usted cree que los políticos se acuerdan del pueblo?
--Pero hijo mío, qué descreído eres. Claro que se acuerdan, no todos son así como me los has pintado.
--Ya veo que está usted, como se dice, detrás del palo.
--Traduce, hijo, que ya sabes que un viejo se mantiene al margen de la modernidad.
--Mire, mejor no hablamos de eso, porque usted está buscando un imposible y yo lo que veo es que su nueva decepción va a ser mayor a la que sufrió cuando no encontró aquel hombre que andaba buscando con su famosa linterna. Por cierto, veo que alumbra, se ve que es de las buenas, de marca, vamos.
--Pues sí, la compré hace unos días, porque la que traía alumbraba menos que una cerilla.
--En fin, que siga usted buscando, va y encuentra algún político honrado, que como dice y cree ud, alguno habrá, o quizás hasta varios, pero con lo que está cayendo y con el espectáculo que nos están dando, dudo mucho que haya tantos como se supone que debería haber. ¿No lee usted los periódicos, no ve la televisión?
--No, hijo, ya no tengo disposición, la vista me falla, y estoy cansado. Los periódicos publican lo que los jefes quieren que se publique, y la televisión sólo muestra desgracias, tragedias, tonterías, y ya yo no estoy para ver y oír tantas barbaridades.
--Tiene mucha razón. Mire, lo invito a tomarnos un cafecito ahí en la esquina, ya verá cómo se siente con más ánimos y hasta quizás abandona esa idea peregrina que lo está atormentando. Ande, vamos, anímese... y olvídese de los políticos. Haga como ellos, que se olvidan de nosotros los pobres mortales... Venga, vamos por ese cafecito...

Augusto Lázaro

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