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miércoles, 22 de abril de 2015

¿POLITICOS BUENOS?

Reproduzco el post publicado en La Envolvencia el 14 de abril de 2010 por su plena actualidad:
¿POLITICOS BUENOS?
--Tiene que haberlos -le dije a mi amiga Esther, que tras echarse el último buchito de su cortado se apresuró a encender un pitillo.
--Eres un ingenuo -me dijo, lanzándome una bocanada en pleno rostro-. Si fueran buenos no serían políticos. Listos sí, pero buenos... y por cierto, ¿cuál es tu concepto de político bueno?
Pues le di también un último traguito a mi descafeinado (que he cambiado por el acostumbrado cortadito), reprochándole por milésima vez el feo vicio que tenía de echarle humo a sus pulmones, con el riesgo de que me repitiera, también por milésima vez, que sus pulmones eran suyos y que no mareara más la perdiz con el rollo de la fumadera, que igualmente compraba los pitillos con su dinero, no con el mío. Pero en fin, le expuse que yo entendía por político bueno (y caí en el lugar común manido) un político honrado, honesto, decente, que se dedicara a servir al pueblo, parte del cual lo había elegido para eso y no para otra cosa. Pedí otro cortado para ella y otro descafeinado para mí, mientras Esther se echaba a reír con su boca abierta totalmente.
--No tienes remedio. Eres un ingenuo, te lo repito.
--Mujer de poca fe -le repliqué, al darle el beso de despedida, porque anunciaron por la megafonía que mi tren se aproximaba. Esther se quedó en Chamartín, esperando lo que no le pregunté, pues conociendo su carácter me hubiera mandado a la...
En mi casa me puse a pensar en la conversación, y en los puntos que Esther me había enumerado por los cuales estaba convencida de que no existen políticos buenos. Porque la casi totalidad de los políticos -me había dicho, apolismando el cabito en un cilindro para desperdicios- se dedican a:
1) ganar bastante pasta y vivir como jerarcas en espacios que rebasan los mil metros cuadrados.
2) prometer todo lo prometible y calidad suprema (como los turrones de La Viuda) de vida si son elegidos para posar sus traseros en las instituciones correspondientes (Congreso, Senado, Ayuntamientos, etc.).
3) no cumplir nada de lo que prometieron antes de ser elegidos.
4) salir en periódicos, revistas, suplementos, la radio, la televisión, etc., figurando en otro etilo de famoseo, quizás menos chusma que el rosa, pero igual de sandio, y ganarse la fama que los ayude a ganar la fortuna que tan pronto toman posesión de sus cargos empiezan a amasar.
5) insultarse unos a otros, echándose la culpa de todo mutuamente, haciendo el paripé de que son los más veraces, los más esforzados, los mejores de la historia, y que los adversarios son los peores, etc.
--Pero... ¿y el pueblo?
--Desde luego que contigo... -me dijo, antes de separarnos.
Y con la duda metida entre las cejas, la llamé por teléfono, diciéndole que tenía razón, pero que se había olvidado de las infaltables excepciones.
--¿Por ejemplo?
--Pues...
Pero no me acordé de ningún nombre de los llamados "padres de la patria". Parece que mi memoria no anda bien del todo en esas lides.
En fin, señoras y señores, que vuelvo a citar a mi tío Pancho Casas cuando me dijo, siendo yo un crío que escuchaba con atención porque quería aprender de personas como él: "de los políticos no esperes nada, sobrino, porque... to's son peores", atusándose el bigote blanco y lanzando el periódico al cesto con tremenda puntería. Quizás otro día me dé por hablarles de Esther, que como todas las mujeres tiene un sentido práctico más desarrollado que los hombres, y de su curioso trabajo. Ahora estoy preparándome unos macarrones con algo que parece carne. Que lo pasen estupendamente.
Augusto Lázaro
@augustodelatorr

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jueves, 16 de abril de 2015

NUEVAS PINCELADAS IBERICAS

1

Dos asuntos de los que nadie puede librarse: política y fútbol: aparecen en todos los medios, en todos los lugares y en todas las horas. Son una plaga mediática. Y al menos el fútbol es un deporte que entretiene sanamente, aunque en los últimos tiempos eso de sanamente está en entredicho por la violencia que acompaña a sus eventos en los estadios y en sus alrededores. Pero la política... alguien dijo que era el oficio de los que no tenían oficio y estoy por creérmelo, porque vamos a ver: ¿puede ser un oficio mentir descaradamente como hace la mayoría de esos especimenes que cobran en un mes lo que yo en varios años, por ejemplo? Pues eso, que como cantaban las huestes cubanas cuando la Revolución era el “futuro luminoso” que tanto prometieron los nuevos césares que tomaron el poder por la violencia: “(...) y el que no le guste, que tome purgante”.... Una vez me dijeron en un bar, disfrutando yo de un apetitoso chocolate con churros, al enterarse, tras una respuesta educada, pues hablaban de un partido celebrado la noche anterior, que a mí no me gustaba el dichoso deporte: “oiga, amigo, la verdad que es usted un rarito”... Así como suena...

2

España, donde los maleantes caminan por las calles como dueños del espacio: Urdangarín, Cristina, los Pujol, Chaves, Griñán, Bárcenas, Blesa, algunos etarras, los de Gurtel, los de los ERE, delincuentes detenidos 30, 40, ¡50 veces! Y soltados al día siguiente... y el tiempo pasa y tal parece que la Gran Justicia Española está esperando que los delitos de esos individuos prescriban (ese engendro diabólico que sólo favorece a los malos) para así dejarlos tranquilos y que sigan robando y delinquiendo a sus anchas, sintiéndose dueños y señores de este pobre país al que tanto pisotean sin que nadie ni nada logre detener sus delitos...

3

Además de los baches que inundan las calles de nuestra ciudad capital del reino de España, hay que soportar las sacudidas que provocan en cualquier vehículo esos relieves que ni sé cómo se llaman, colocados según oí decir un día, oigan esto: “para evitar accidentes del tránsito”, cosa que por supuesto no evitan lo más mínimo, ya que la mayoría de los conductores los ignora olímpicamente, pasándoles por encima a millón y molestando a los viajeros impotentes ante tanta estupidez. Esos relieves, a mi modo de intentar descifrar su intríngulis (inútilmente, porque el intríngulis es indescifrable), sólo sirven para:

1)     reducir el tiempo de servicio de los vehículos, ya que cada vez que pasan por encima de ellos se maltrata su carrocería

2)     molestar a los viajeros que experimentan algo así como si sus órganos internos estuvieran desprendiéndose abruptamente

3)     fastidiar a los conductores que no saben si aminorar la velocidad cada vez que ven uno acercándose al cristal delantero de su transporte, o acelerar pensando que así no van a sentir el golpe y la sacudida al cruzarlos (a cualquier velocidad es igual de machacón)

En fin, que como dijo el lindacara... perdón, el ex lehendakari Juan José Ibarretxe: “este es un país de locos”... o de otra cosa que no quiero pensar, que yo tampoco soy infalible y me equivoco bastante en mis apreciaciones intempestivas, hombre...

Augusto Lázaro


@augustodelatorr



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domingo, 5 de abril de 2015

LOS TRAIDORES NO PADECEN INSOMNIO

(Reproduzco un antiguo post porque algunos amigos me lo han pedido y porque creo que mantiene su plena vigencia ante un peligro que nos amenaza y que muy pocos alcanzan a apreciar)
Hace 40 años vi una película japonesa titulada Los malos duermen bien que me puso a pensar. Y concluí en que generalmente el título hace justicia a la injusticia de que los malos casi siempre son quienes disfrutan del sueño de los justos (ironías de esta vida que nos ha tocado) haciendo realidad el conocido refrán de que "los buenos se van y los malos se quedan". Claro que esto es sólo una aproximación a nuestra realidad social, porque en España hay muchos malos, quizás demasiados para la nobleza de este pueblo que los padece con increíble impotencia. Sin embargo, la plaga peor son los traidores, también disfrutando de bienes y raíces y sobre todo de esa palabrita que tanto nos duele cuando la percibimos tan frecuentemente: impunidad.

El camino de la traición

Cuando me enteré (no recuerdo por qué medio de información) de que un alcalde en Aragón había suprimido las fechas conmemorativas de la religión católica (que es la mayoritaria en España) y como contrapartida había instalado en su zona la celebración de las fechas del Islam (de veras que no sé si fue imaginación mía, porque me cuesta trabajo creer todo esto) me puse a pensar en el país en que vivo y terminé decidiendo que al menos tiene una originalidad europea, porque no conozco otros donde este tipo de traidores pueda permanecer impune sin que todo el pueblo se lance contra ellos para que sean juzgados y condenados por algún tribunal con vergüenza, que los hay sin dudas, mientras que a otros infelices por robar un pedazo de pan (recordar Los miserables, esa estupenda novela de Víctor Hugo) son metidos entre rejas por un tiempo que a veces resulta desproporcionado.

El camino de la entrega

En este bello país hay dirigentes políticos y de otras especies empeñados en entregarle una parte de España (quizás toda España) al fundamentalismo islámico. De que eso es así no lo dudan ni siquiera los tontos, tan notorio se está haciendo el intento. Y ante esta situación me asombro de que nadie salga al paso a estos vendepatrias que cuando menos deberían estar entre rejas, ya que aquí no existe la pena de muerte, y ni siquiera, para ser más buenos que Juan Tontín, la cadena perpetua, y por el contrario, las leyes casi siempre apoyan, defienden y protegen a delincuentes y criminales que muchas veces se van de rositas ante sus fechorías probadas. Lamentable.

El último camino

Y además me pregunto: ¿tendremos que presenciar el triste espectáculo de ver a algunas de nuestras mujeres apedreadas en una plaza pública? ¿O lapidadas en vida? ¿O golpeadas salvajemente por sus maridos con la autorización de esa nueva religión que se impondrá? ¿O tapadas hasta los ojos con ese infame burka que humilla y desprecia a la mujer? ¿O a los homosexuales colgados de los árboles por ser homosexuales? ¿O a los "infieles" perseguidos y encarcelados hasta que mueran de vejez y privaciones en las cárceles? ¿O al pueblo sometido a acciones y creencias que no desea hacer y sustentar bajo pena de muerte? Pues me niego a creer que esto pueda suceder. Y clamo contra esa Alianza de civilizaciones que no es otra cosa que una traición a los valores morales, espirituales, sociales, culturales y religiosos de nuestra sociedad occidental que nada tiene que ver con esas sociedades donde impera el salvajismo y con las cuales no podemos en manera alguna coincidir ni apoyar.

¿Pagarán sus culpas quienes quieren llevarnos al desastre? Ya con la que está cayendo de la economía teníamos bastante. Ahora también esta amenaza que no parece preocupar a nadie, porque parece que nadie cree que esto pueda ocurrir. Pero todo es posible... y como todo es posible, porque cosas más difíciles de creer han sucedido, esto podría ocurrir... si permanecemos impasibles, porque como dijo José Martí: "los malos (que no padecen insomnio) imperan donde los buenos son indiferentes".

Augusto Lázaro
@augustodelatorr
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lunes, 30 de marzo de 2015

¿EL OPIO DE LOS PUEBLOS?

En todas las religiones, como en todas las manifestaciones de la vida, hay personas buenas y malas, sin que por eso determinado sector de la población universal pueda ser catalogado como “malo”. Y cada religión, al igual que cada manifestación social del ser humano, tiene en su historia pasajes realmente tan negativos que si acudimos a ellos puede que tengamos, si no tenemos ya de antemano, la opinión más crítica de esa religión. El cristianismo, por ejemplo, durante la edad media y hasta no hace demasiado tiempo, cometió crímenes tan horribles que conociéndolos sentimos asco, desprecio, y deseos de que sea exterminado de la faz de La Tierra. Pero el cristianismo también sufrió en su carne propia abusos, discriminaciones, atropellos, humillaciones, maltratos, golpes, torturas, asesinatos, quemadas en hogueras, etc., incluso por sus propios compañeros de fe, como en el caso de los acusados de herejía que ya sabemos el destino que tuvieron a manos de los mismos suyos. Es difícil juzgar... mi hija me dijo un día, conversando sobre acusadores y acusados, algo que nunca he olvidado: “no soy dios ni juez ni fiscal para acusar a nadie”. Sólo que a veces, por encima del peligro de ser muy injustos o muy tolerantes, no queremos juzgar para así librarnos de un posible cargo de conciencia al tomar alguna decisión sobre determinado aspecto de la sociedad en alguna de sus manifestaciones. En este caso que me ocupa, de sus religiones, y en particular, del islamismo.

La tolerancia se ha manifestado en demasía con esa religión, cuyo sector más radical comete crímenes condenables hasta por un maltratador de mujeres (de ahí su enorme horror). Los ejemplos pecan de exagerados en relación a esa tolerancia que sólo logra aumentar el sufrimiento de quienes soportan a veces impunemente los atropellos del Islam radical, como en el reciente caso del llamado Estrado Islámico, que diariamente mata y mata sin que ninguna fuerza sea capaz de pararlo de una puta vez. Pero aquí en nuestro patio, donde todavía (¡!) no hemos llegado a eso, vemos en calma cómo se desarrollan las actividades de esos nuevos y poderosos enemigos de la humanidad:

Los islamistas se manifiestan en las calles contra Estados Unidos y contra
Occidente, queman banderas norteamericanas y de otros países, gritan "¡muerte a
América!", "¡guerra santa contra Occidente!", etc. Quieren imponer su cultura en
nuestros países y los que residen en ellos no están dispuestos a asimilar la
nuestra. No permiten que nuestras chicas entren en minifalda a sus
instituciones, pero tratan de que sean aceptadas sus mujeres con el velo
discriminador y humillante (no olvidemos que en muchos países islámicos las
mujeres son "perras") y muchas cosas más que no vienen al caso. Tienen amplia
libertad para hacer todo eso y mucho más en nuestros territorios, lo que jamás
un occidental podría ni siquiera soñar en hacer en algunos de ellos. Nos
consideran "infieles" a los que debería eliminarse, pues no tenemos a Alá por
Dios ni a Mahoma por su (nuestro) profeta...

En cambio, nosotros, los occidentales, no podemos manifestar la más mínima
crítica contra el islam ni contra quienes claman contra nosotros (cuidado,
peligroso), ni por supuesto quemar una bandera de algún país islámico ni un
muñeco que simbolice o represente a alguno de los muchos dictadores que rigen en
esos países. Nos aventajan, y cada día más. Pueden hacer y deshacer a su antojo,
algunas veces, como en nuestro país, con la anuencia o la tolerancia de nuestro
gobierno y de la izquierda más rancia. Nosotros tenemos que tragarnos lo que
pensamos y sentimos, porque... "no podemos ser como ellos"... ¡Qué bonito! ¿Qué
dirán nuestros hijos cuando les entreguemos al primer país islámico de la Unión
Europea dentro de... menos años de los que muchos piensan?

Augusto Lázaro

@augustodelatorr


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lunes, 23 de marzo de 2015

DESDE MI BURO

La burocracia (o más bien burrocracia, como le llaman los que la han padecido, como yo) tiene una historia larga digna de mejores estudios que los que se han publicado. Es tan increíble que si Beckett (por ejemplo) hubiera vivido en un país como Cuba o España, donde la burro tiene antecedentes que parecen extraídos del teatro del absurdo, hubiera publicado un centenar de obras con el susodicho tema. Este “invento”, cuya autoría se atribuye a tantos próceres que resulta imposible encontrar el iluminado que lo echó a andar por el mundo, ha originado situaciones que únicamente viviéndolas un ser humano puede creer lo que le está ocurriendo cuando sufre en su carne un episodio de este berenjenal oficinesco. Porque otra cosa: la burrocracia suele ocurrir, siempre, en una oficina, o a partir de esa singular y efectiva institución, también creada por una mente prodigiosa anónima.

Ejemplo de la inutilidad de semejante engranaje espeluznante es la solicitud que se hace a cada ciudadano de papeles que no sirven para nada, pues sus contenidos se hallan almacenados en los ordenadores (computadoras) de los funcionarios que los piden, de donde se deduce que ese vicio de solicitar datos y datos sólo se justifica por darle contenido de trabajo a miles de personas que de no pedirlos estarían en las colas de la desempleomanía, pues aunque sea difícil de creer (de asimilar) esos funcionarios viven de eso, de los papeles inútiles que a la hora de los mameyes no resuelven ningún trámite, pues los encargados de darles luz verde se guían por sus equipos electrónicos en lugar de gastar gestión, tiempo, archivo metálico y otras lindezas en buscar, encontrar, tramitar, inicializar y organizar el papel de marras que tanto costó obtener al infeliz que tiene que presentarlo ante su funcionario solicitante para tal o cual obtención de tal o cual cosa.

Tendré muchas opiniones en contra de lo que acabo de expresar, pero a ellos les pregunto: ¿y para qué se han hecho esos equipos electrónicos si no pueden sustituir al papeleo que sigue existiendo y amargando la vida de tantos que tienen que obtenerlos tras un notable esfuerzo de idas y venidas vía transporte o a veces vía piernas que se cansan? Porque sí, de acuerdo en que se exigen papeles en todas partes indiscriminadamente, pero muy bien podrían no exigirse y limitarse las administraciones públicas en comprobar, de una oficina a otra, que los datos solicitados o necesarios para cualquier gestión u obtención de cualquier cosa, están correctos, registrados en el equipo que recibe, tan ok como lo están en el equipo que envía.

Augusto Lázaro


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domingo, 15 de marzo de 2015

ANDALUCIA, PUERTA DEL LABERINTO

1

22 de marzo, la fecha clave: el resultado de las elecciones en Andalucía puede vaticinar el futuro de España. Susana Díaz confía, con su exagerada autoestima, en que va a arrasar en las urnas, pudiendo de ese modo gobernar sin compromisos ni pactos en los que no cree, aunque quizás tenga que acudir a alguno para ser investida. Los tertulianos mediáticos (porque los hay privados en casas particulares que suelen arreglar el mundo sin cruzar los dedos a la espalda) han hecho (y siguen haciendo, porque de eso viven) predicciones y apuestas sobre el resultado de esas elecciones y lo que conllevará el mismo: que el PSOE tendrá que pactar con el PP o con PODEMOS para gobernar, que no, que gobernará en minoría, corriendo el riesgo de una moción de censura amenazando a la lideresa sureña en cada encuentro parlamentario, que sí, que ella ha arremetido lo mismo contra el PP que contra PODEMOS, y no va a tener la cara (¿?) de pactar con alguno de los dos, etc. Y si no, ¿con quién, si ningún otro partido obtiene suficientes escaños para unirlos al de Susanita? (como algunos la llaman, cariñosamente). Pero ¿por qué de Andalucía podría sacarse lo que le espera a España en este tormentoso 2015?

2

Andalucía es el feudo principal del PSOE, que ha gobernado esa comunidad durante más de 30 años con el resultado que nadie puede negar, aunque algunos lo niegan. Teniendo en cuenta que el Partido Popular ha caído en picada, perdiendo escaños a granel, sobre todo por culpa de varios de sus principales dirigentes que cada vez que hablan en público le regalan muchos votos a PODEMOS, y que el PSOE no se queda atrás en la decepción de los electores y su pérdida de confianza, a pesar del flamante nuevo Secretario General, cuyo posible enfrentamiento con la andaluza dependerá del resultado que obtenga ésta el 22 de marzo, sólo quedaría PODEMOS como fuerza emergente que ha logrado, en una población harta de las chapuzas de los dos grandes (que dentro de poco, de seguir como van, perderán el adjetivo), además de millones de simpatizantes que podrían votarla, que sea considerada como una solución, para algunos como un mal menor y para otros como una nueva formación con caras nuevas y mucha frescura, lo que tanto necesita España. ¿Que puede ganar las generales? Bueno, yo no lo dudo, no es muy probable, pero es muy posible, y si los 2 grandes no logran cambiar su imagen y superar sus meteduras de pata en estos 8 meses próximos, no dudo que Pablo Iglesias, en mangas de camisa, con coleta y pantalón por la verija, sea el nuevo presidente del gobierno español a partir del 2016...

3

Con este panorama, los españoles se enfrentan, muchos sin saberlo, a una posible transformación de su sociedad de bienestar, tranquilidad, libertad, democracia, y todas las demás bondades que da el capitalismo “salvaje”, a una experiencia que a pesar de haber fracasado durante décadas en distintos países, todavía, increíblemente, quedan algunos que intentan implantarla, aunque en realidad yo creo que no es porque amen tanto al pueblo y deseen lo mejor para él, sino porque es la única posibilidad que tienen de perpetuarse en el poder, como han hecho los líderes conocidos que parecen eternizarse sin que ni Dios pueda tumbarlos de la mamandurria: Kim, Castro, los dinosaurios africanos como Mugabe, etc., o los extintos Mao, Stalin, Hitler, etc., a los que sólo la muerte fue capaz de llevárselos consigo para liberar a sus pueblos oprimidos de semejante horror. ¿Qué sucederá? Me resulta curioso que lo que suceda, si es en mal, generará críticas, desacuerdos, arrepentimientos y protestas en aquellos que darán sus votos para que todo este desaguisado ocurra, y para quienes las enseñanzas de la Historia no servirán de nada. Absolutamente DE NADA...

Augusto Lázaro


@augustodelatorr



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lunes, 9 de marzo de 2015

LO QUE NOS ESPERA

¡a las urnas, que ahora sí!

Cada vez que se convocan elecciones, millones de personas acuden a depositar sus votos en las urnas. La actual coyuntura política de España no es nada alentadora para que se piense que esta vez los elegidos van a ser distintos y van a resolver los problemas de este país tan pisoteado por la corrupción, sobre todo en los políticos. Se sabe, porque en todos los medios han aparecido pruebas, que en todos los partidos hay corrupción y hay candidatos que no ofrecen la más mínima confianza en que su gestión futura, de ser elegidos, pudiera ser honrada, honesta, limpia, y su dedicación a servir al pueblo pudiera ser ejemplar. Ante este panorama, me pregunto: entonces ¿por qué va tanta gente a votar a esos políticos si sabe (tiene que saberlo) que no van a responder a los reclamos de sus electores?

la nueva casta

La letra de La Internacional dice cosas dignas de una antología de Tomás Moro, como ésta: “no más salvadores supremos, / ni césar, ni burgués, ni dios”... Sin embargo, los “salvadores supremos” son en realidad aquellos que permanecen eternamente al frente de países donde no existen los césares clásicos ni los dioses de las religiones imperantes, porque esos líderes “amados” por sus pueblos se han convertido en dioses que todo lo dirigen, todo lo controlan, todo lo orientan, y todo lo dominan. Como Dios, según la biblia católica. Y en los países llamados democráticos, que escogen a sus gobernantes mediante elecciones libres, cuando la situación se torna insoportable por alguna crisis eventual (las crisis económicas no son nada nuevas, existen desde siempre en todas partes), siempre surgen nuevos líderes que se autoproclaman “salvadores supremos” siendo en realidad una nueva casta que sólo aspira a sustituir la ya establecida para colocarse ella en su lugar, como magistralmente se plantea en la novela de George Orwell REBELION EN LA GRANJA (Animal farm).

la hora de los mameyes

En España ha surgido una nueva casta que acusa de casta a los demás políticos (con bastante razón por cierto) y promete el paraíso encarnado en una sociedad comunista que ha demostrado en la historia que no sirve para nada que no sea esclavizar y oprimir, además de arruinar las economías que controlan totalmente una vez tomado el poder (que por cierto, nunca los comunistas han llegado al poder en ningún país vía elecciones democráticas y libres. ¡Nunca, en ningún país!). Pero los pueblos no escarmientan, ni siquiera por cabeza propia, y eso pudiera suceder en este país. Todavía está caliente el espejo de Grecia, donde un nuevo salvador supremo prometió y juró, y una vez en el poder, ha tenido que rendirse a la evidencia de que sus promesas han caído en saco roto y tiene que morder el cordobán colectivo del capitalismo, gústele o no, para mantenerse y más o menos sacar a Grecia del abismo en el que está a punto de caer

vae victis

Pero lo triste de todo esto es que los sinvergüenzas que han gobernado, gobiernan y gobernarán, no pagan por sus barbaridades: el pobre pueblo de a pie es quien fue, es y será el que tenga que sufrir las consecuencias de una casta política (vieja o nueva) que se reirá de él mientras sus arcas crecen y se reproducen con la rapidez de la luz...

Augusto Lázaro


@augustodelatorr



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