miércoles, 28 de abril de 2010

MENUDENCIAS... O NO TANTO

--Ya tengo la fórmula. Eso está hecho.

Mi amigo Juan Maguey, que no cree en la ley, me mira alborozado. Estábamos hablando de la conveniencia de cambiar las caras en la esfera política para que en las elecciones de 2012 (si no se celebran antes) podamos contar con un nuevo gobierno que no arrastre las quemaduras, los desaciertos y las arbitrariedades del actual. Porque Zapatero y Rajoy ya están quemados y no dan para más.

--A ver, dispara.

--Pues oye esto -Juan se pone en pose de orador solemne-: en la izquierda un binomio incombustible: Cándido Méndez y Baltasar Garzón, presidente y vice. No falla. Y como padrino nada menos que don Santiago Carrillo. No me negarás que es tremendo tándem.

--Bueno, pero... está bien. ¿Y en la derecha?

--Hombre, si está claro como el Lanjarón: Belén Esteban para presidenta, y para vice nada menos que Nuria Bermúdez. Dos hombres contra dos mujeres. ¡Qué duelo! Las elecciones más fabulosas de la historia de España, ¿te imaginas qué campaña? Ah, y como padrino de estas dos beldades, don Manuel Fraga Iribarne, que espero que Dios conserve sano y salvo hasta entonces.


PAUSA PERO NO PARA LA PUBLICIDAD, SINO PARA COGER LAS TACITAS QUE LLEGAN


--Bueno, como chiste genial... pero como realidad...

--Estás últimamente que no te enteras de nada, majete -Juan mueve la cabeza de izquierda a derecha, y me mira con lástima-. Hablo muy en serio, acorde con la seriedad de este país.

--¿Y de verdad tú crees que los partidos aceptarían a semejantes candidatos y candidatas, que si me oye Bibiana que excluyo las féminas me manda a prender como a Luis Candelas.

--No les quedará otro remedio. Tanto el Cándido como la Belén arrastran millones de fans. Los votos están ahí. Sería un espectáculo mejor que un Madrid/Barsa en el Bernabéu a diez partidos.
Vamos, espabílate, hombre...

Y se ríe estrepitosamente. Yo me contagio, tomamos nuestros cafés y pensamos, no mucho, pero pensamos.

--Pues me has convencido, Juan. A ver si convences ahora a los candidatos ( y candidatas, Bibiana, no se me olvida) y sobre todo a las ejecutivas de sus partidos, que eso es harina de otro talego.

Y soy yo quien le da dos palmadas en el hombro mientras él saca la cartera y paga (hoy le toca) y nos despedimos, pensando quizás al mismo tiempo que sí, que sería un espectáculo que llamaría la atención fuera de nuestras fronteras. Unico. Fenomenal. Fuera de serie. ¡Quién pudiera verlo! Para dentro de muchos años decirle a los nietos: "yo estuve allí cuando Cándido y Belén se ripiaron por ganar aquellas elecciones del 2012, cuando ustedes no habían nacido..." Ja ja ja.

ººº-ººº-ººº

MINISTERIOS / TONTERIAS / DESPILFARRO / ¡AY, ESPAÑA, COMO ME DUELES!

Pues sí, que hay cosas, muchas cosas, que sobran en este pais nuestro. Por ejemplo, el SENADO: ¿para qué rayos sirve? Cuando alguna ley, decreto, medida, etc., se aprueba en el CONGRESO (que es el que manda) y pasa al Senado, aunque este organismo lo desapruebe, al volver al Congreso y aprobarse sale. O sea, que no se cuenta para nada con la opinión de los senadores fantasmas que nadie conoce ni sabe quién los eligió. Bueno, a algunos sí, como a Leire Pajín, que la eligió alguien con poder y dedo ante la aprobación endeble de otros con poder sin dedo. Y los Ministerios Sobrantes... ¡ah!, esa es otra, monina. Veamos:

MINISTERIO DE IGUALDAD

regentado por la eximia doña Bibiana Aído. Como su nombre lo indica, es un organismo para evitar las desigualdades existentes en España. Pues bien: ¿cuántas desigualdades ha resuelto la Bibiana con su flamante Ministerio Inútil? ¡Ninguna! Porque...
--siguen siendo maltratadas, golpeadas y asesinadas las mujeres sin que a los culpables les caiga TODO el peso de la ley. La cifra este año es similar a los anteriores.
--siguen siendo discriminadas las mujeres en sus trabajos: no ganan igual que los hombres por iguales puestos y a veces son hasta despedidas por estar embarazadas o porque a sus jefes no les caen bien o porque no se pliegan a las exigencias sexuales de sus jefes.
--siguen siendo consideradas inferiores en muchas empresas en las cuales las mujeres de sus ejecutivas pueden contarse con una sola mano.
--sigue existiendo una enorme desigualdad en los salarios de quienes todavía trabajan: digamos que el señor José Bono, Presidente del ilustre Congreso de los ilustres Diputados, gana astronómicas cifras de dinero, mientras que cualquier constructor o recogedor de manzanas, por poner sólo dos ejemplos, no gana ni para 15 días de vida decorosa. Y etc.
--siguen siendo tratados en todas partes de forma muy diferente los distintos tipos de hombres y mujeres de nuestro país, importando por sobre otras cuestiones, la belleza física en las mujeres, la cuenta bancaria en los hombres, y sobre todo, la vulgaridad, la grosería, la malandrinada, que es lo que se premia en todas partes (o casi) sin que la Bibiana se haya enterado de esa diferencia social, cultural, educacional y demás.

Y por no gastar palabras, digamos que el MINISTERIO DE VIVIENDA no ha resuelto ninguno de los muchos problemas de vivienda que afronta este país, empezando porque hay un millón de viviendas cerradas sin alquilar mientras hay otro millón donde viven hacinadas 16 personas en dos habitaciones y un espacio de 40 metros cuadrados con un solo baño... etc.
El MINISTERIO DE CULTURA, otro fraude que no ayuda sino que perjudica el arte, pues cuando un organismo del Estado, dirigido por el gobierno, da ayudas económicas y prebendas a los artistas, éstos se vuelven "asalariados dóciles al pensamiento oficial", y el arte se va de vacaciones, mucho más aún la crítica contra el poder que lo mantiene.
EL MINISTERIO DE JUSTICIA: otra tomadura de pelo, pues si el llamado Poder Judicial es independiente del gobierno, ¿qué pinta un Ministerio de Justicia?

Y así las cosas, por si fuera poca la inutilidad de semejantes organismos gastadores y despilfarradores por cosas inútiles, ¿quiénes están en ellos? Porque si al menos estuvieran personas capacitadas... quizás harían algo provechoso, pero los funcionarios que tenemos... me acuerdo de una sentencia de José Martí que ahora me viene a colación:

Sobre la tierra no hay más que un poder definitivo: la inteligencia
humana. El derecho mismo, ejercitado por manos incultas, se parece
al crimen. Los hombres fuertes, que se sienten torpes, se abrazan a las
rodillas de los hombres inteligentes, como Hércules, montuoso, a las
mórbidas rodillas de Onphalia. La inteligencia da bondad, cultura y
hermosura. Del puñal hace espada, de la exasperación derecho, del
gobierno éxito, de lo lejano cercanía...

Qué falta nos está haciendo un poco de inteligencia... y no sólo en estos Ministerios Inútiles.

ººº-ººº-ººº

--Pues ahora que lo mencionas, yo tengo una especie de poema mucho más ilustrativo para el caso, porque tú hablas de inteligencia, pero se te olvidó la indecencia de muchos funcionarios ubicados no sólo en ésos, sino en todos los organismos del Estado, por desgracia -me dice Juan al encender un pito, porque fuma el muy cabrón como una primavera.

--¿Y cuál es tu aporte? -le digo, echando mi cabeza hacia atras, porque yo no tengo por qué soportar el humo, aunque sea de un amigo tan bueno como Juan Maguey, que no cree en la ley.

--Pues oye esto:

Si fuera de cristal el pecho humano
y a tavés de su clara transparencia
como en un libo abierto se leyera...
Si la mancha que empaña la conciencia
a la frentre saliera
y con la voz rugiente de las olas
el crimen delatara...
Si el pensamiento a gritos publicara
lo que se piensa a solas...
Si todo se supiera y se mirara,
la humanidad entera, con vergüenza,
el rostro se tapara...

ººº-ººº-ººº

Me preguntó una vez mi amiga Esther cuál creía yo que era el primer escritor de España y se quedó con su boca (que es una señora boca, vamos) a todo tren cuando le dije que don Benito Pérez Galdós. Parece que Esther creía que yo iba a decir, como casi todo el mundo, que Cervantes. Pues no señor. En mi próxima entrada publicaré algo sobre Galdós, según yo mismo, que no soy muy confiable que digamos en algunas cuestiones pasajeras, el más grande escritor que ha dado este bello país. Hasta entonces, amigos. Intenten por lo menos ser felices, que ese intento ayuda a conseguirlo.

Augusto Lázaro

domingo, 25 de abril de 2010

DOMINGOS... ¿SIN NOSTALGIA?

Una amiga que no desea que publique su nombre me preguntó:
--¿Tú te sientes nostálgico sólo los domingos?
Y me puse a pensar. Pues no, sentirse nostálgico es un estado de ánimo que no está sujeto a ningún calendario ni a un determinado horario. Se lo dije. Y volvió a preguntarme:
--¿Y por qué escribes entonces tus nostalgias los domingos?
Y me puse a pensar otra vez. Me di cuenta de que yo escribía esos textos digamos que nostálgicos ese día de la semana, acompañados siempre de un poema igualmente nostálgico porque me era más cómodo y porque los domingos me quedo en casa todo el día y me da por pensar, por recordar, y como dice mi amiga, por ponerme "nostálgico".
--Pero a partir de ahora -le dije- voy a escribir cualquier día, cuando lo desee, sobre eso que dijo o escribió Cortázar: "todo lo que se escribe hoy y que vale la pena leer está orientado hacia la nostalgia", lo que yo no creo, porque 1) Cortázar lo escribió hace casi medio siglo, y 2) yo leo diariamente cosas que vale la pena leer que no tienen que ver con ese estado de ánimo.
--¿Eso quiere decir -y siguió preguntando mi amiga- que podré leer tus nostalgias cualquier día de la semana?
Me sonreí y la dejé en suspenso, porque ahora yo mismo no sé cuándo voy a escribir esos textos que me hacen volar la imaginación y remontarme al recuerdo de un pasado que no volveré a vivir. Y que quizás por eso me guste recordarlo tanto, añorando lo que de bueno fue, y porque soy de los pocos que confiesan que si pudiera vivir otra vez, todo lo haría distinto.

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Y hablando del tiempo, el cubano Pedro López Cerviño escribió un micropoema que define sintéticamente la importancia del reloj, ese aparatico que jamás detiene sus incontenibles agujas:

MEDIANOCHE

Hace un minuto era
demasiado tarde.
Dentro de un minuto será
demasiado temprano.

Y esto me hace acordarme de otro poema que leí de niño que describe la impoortancia del tiempo, en este caso en función del amor, o viceversa, que también magistralmente nos trasmite cómo ese sentimiento es capaz de un viraje total como respuesta a algo que sucede en un espacio de tiempo corto o largo:

LOS DOS MIEDOS

Al comenzar la noche de aquel día,
ella, lejos de mí,
¿por qué te acercas tanto?, me decía,
¡tengo miedo de ti!

Y después que la noche hubo pasado,
dijo, cerca de mí:
¿por qué te alejas tanto de mi lado?
¡Tengo miedo sin ti!

Siempre la poesía ha sido buena compañera de viaje del amor. Y estas dos muestras son un claro ejemplo, aunque la primera no especifique directamente su relación entre ambos. En cualquier caso, amor y poesía cazan tan bien como mujer y mar, por citar un ejemplo digamos literario que enaltece la importancia que para nuestra vida tienen esos tres elementos: mujer, amor y tiempo. Dejemos al mar para otros empeños también literarios que compensarán su ausencia en un día como hoy, que es un domingo, y que aparentemente carece de nostalgia.

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Pero la nostalgia se empeña en recordarnos que no podemos renunciar a ella, porque sería como renunciar a lo mejor de nuestros sentimientos, y como dijo una palmera (de Palma Soriano, en Cuba) que solía extasiarse en su casa donde la soledad a veces hasta podía oírse,

"es tan dulce la melancolía que da gusto sentirla".

--Oye, Tere -le dije con un guiño cómplice-, tampoco así, que no hay que exagerar.
Pero Tere, a quien sólo le gustaba que la llamaran Teresita, se empeñó en su tosudez y continuó disfrutando de su melancolía, que no era dominical sino diaria, y como dice el refrán que "cada loco con su tema", me fui de su casa convencido de que lo que importa es que una persona se sienta feliz, lo mismo contemplando peces de colores que asistiendo a un partido de béisbol. Y antes de marcharme se lo dije:
--Está bien, si te sientes feliz con tu melancolía, disfrútala, niña, que la vida es corta y el sufrimiento puede ser muy laaargo...

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Y para no desentonar del todo, otro poema, que sin la poesía (como sin las mujeres, como dijo el gran escritor norteamericano Arthur Miller cuando le censuraron que se encontrara "chocho" con una adolescente que se había enamorado de él, teniendo el dramaturgo nada menos que... ¡89 añitos! y a punto de decirnos adiós para siempre) la vida sería insoportable. Y además, la poesía se encapricha en demostrarnos que la nostalgia nunca dejará de acompañarnos en nuestro arduo camino hacia el final seguro del que nadie puede huir. Gracias a esa compañera de viaje, por eso, y por todo lo demás que nos da. Que es bastante...

Y SIN EMBARGO LLUEVE

Llueve.
La lluvia abraza el polvo a su vez abrazado
a la ciudad
como una madre limpia y protectora
y lo suprime
para beneplácito de los últimos románticos
y de los alérgicos
y de los pájaros que con ojos de asombro
después de tanto y tanta ausencia
se arropan en el verde de los árboles.
Y llueve.
Las nubes preñadas dejan caer su llanto
sobre el pavimento
que despierta recuerdos y nostalgias
en el atardecer
cuando la bruma nos acaricia el rostro
como una mano suave, delicada, tierna,
de la mujer amada que no está.
Y sin embargo llueve.
Llueve en silencio para que la nostalgia
nos envuelva como manta de invierno
y nos obligue al ritual acostumbrado
de buscar las persianas para ver
en la yerba mojada aquel rostro
perdido,
tan perdido como cualquier tesoro de piratas
que en su leyenda infantil ríen,
ríen del llanto que está a punto de salir
de unos ojos cansados de mirar
por las persianas y no ver
más que yerbas empapadas sin ningún rostro de
ninguna amada.
Y sin embargo llueve.
La lluvia continúa cayendo sobre la ciudad
cristalizando la nostalgia.
Augusto Lázaro

jueves, 22 de abril de 2010

EL NOBEL INNOBLE

No es de extrañar que la desprestigiada academia sueca (o noruega) conceda sus flamantes premios a personas que están muy lejos de merecerlos, por distintos motivos. Uno de esos casos es el reciente Premio Nobel de la Paz concedido al Presidente de Estados Unidos, Barack Obama, que puede ser muy honrado, honesto, decente, y otros adjetivos que le aplican personas que conozco y que son dignas de respeto, pero que es el hombre que mantiene la mayor cantidad de tropas desplegadas en todo el planeta, y dos guerras inútiles (una de ellas de donde quizás tenga que salir como de Viet Nam, para dolor y vergüenza de millones de norteamericanos que al igual que yo no las comprenden) donde mueren a diario soldados y civiles, con la justificación ridícula de que "el fin justifica los medios", o sea, que hago la guerra para defender la paz. Pues eso. La historia de esa institución dice muy poco del respeto que no se ha ganado y de la dignidad que debería primar al conceder esos galardones, lo que no ha sucedido desde que comenzaron a concederse en 1900.

Basta un solo ejemplo para desacreditar el improbable prestigio de esa institución: la injustificable injusticia de no conceder el Premio de Literatura a León Tolstói, uno de los realmente grandes genios literarios de todos los tiempos, que produjo, entre otras, dos obras no sólo inmortales, sino ejemplos de una literatura con los atributos imprescindibles para hacerla grande: calidad, valor, estética, de los que estamos cada día más huérfanos con esa avalancha mercantil de los llamados best sellers que sólo sirven para entretener el ocio de quienes se conforman con algo que esté más o menos "bien escrito", o aparentemente bien traducido, que es más fácil aún.

Jean Paul Sartre, ese viejo zorro izquierdista francés, pero sin dudas un hombre que sabía lo que hablaba cuando hablaba de literatura, dijo que La guerra y la paz era "la novela más grande del siglo XIX", opinión que, aunque a algunos le pese, hay que tener en cuenta. Yo, que sólo soy un lector desde mis primeros 5 años (mi padre me enseñó a leer antes de ir a la primaria), me he pasado la vida (mi ya larga vida) leyendo grandes obras de la literatura universal y he encontrado muy pocas, demasiado pocas obras a la altura de La guerra y la paz y Ana Karenina, y no son las únicas obras maestras del gran ruso, novelas comparables a otras grandes obras literarias como La montaña mágica, Doctor Faustus, El siglo de las luces, Rayuela, El amor en los tiempos del cólera, El viejo y el mar, Pedro Páramo, Gran Sertón, y muy pocas más. Sin embargo, la Academia de los Nobels ignoró a Tolstói, demostrando con esa pifia imperdonable su precaria capacidad de crítica y su endeble cuestionamiento para otorgar el Premio a quien de verdad lo merecía.

No hay más que comparar (aunque no admite comparación alguna) la obra de Tolstói con los primeros 10 premiados del Nobel, cuando todavía el gran viejo estaba vivo. Me atrevo a afirmar que esa lista la forman nombres que han sido olvidados con los años mientras el viejo insigne continúa viviendo cada día más y sus obras se conocen en todo el Universo. Y pregunto: ¿quién conoce a esos absurdos premiados por encima de Tolstói?

1901 S. Prudhomme FRA
1902 T. Mommsen ALE
1903 B. Bjornson NOR
1904 J. Echegaray ESP
1905 H. Sienkiewicz POL
1906 G. Carducci ITA
1907 R. Kipling ING
1908 R. Eucken ALE
1909 S. Lagerlöf SUE
1910 P. von Heyse ALE

Todos, por supuesto, europeos, y salvo las excepciones de Carducci y Kipling, todos muy poco conocidos o totalmente desconocidos, y sobre todo ignorados en las instituciones culturales de nuestra época, donde no se ignora, sino que se recuerda y se estudia la obra del autor de Resurrección.

Por eso no es de extrañar la concesión del Premio Nobel de la Paz a Obama. Y esos que no conocen muy a fondo los entresijos de la Academia, podrían consultar, mejor leer la obra EL PREMIO NOBEL, de Irving Wallace, que a pesar de sus limitaciones y desaciertos en sin dudas la que hasta ahora ayuda más y mejor a conocer la verdad de la institución encargada de conceder esos premios, parecidos a nuestros "Príncipe de Asturias", que también tienen su lado oscuro que no quiero comentar ahora.

Augusto Lázaro

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A quienes no hayan leído la novela citada Pedro Páramo y sientan interés por conocerla, les recomiendo que primero lean la selección de los 15 cuentos que publicó su autor, Juan Rulfo, con diversos títulos como el de la edición cubana: El llano en llamas. Encontrarán en su lectura un rato de infinito placer al enfrentarse a lo más refinado de la literatura del siglo XX en idioma castellano.

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En cuanto a la obra de Wallace, rsulta imprescindible para conocer, opinar y juzgar a la Academia Sueca (y Noruega) que concede anualmente los Premios Nobel en 5 distintas ramas de la ciencia, la sociedad y la cultura.

domingo, 18 de abril de 2010

DOMINGOS DE NOSTALGIA 5

LA MUCHACHA DE MORATALAZ

Era una niña normal: le gustaba jugar con sus amiguitas del barrio y del colegio. Le gustaba caminar descalza, saltar la suiza, retozar. Le gustaba tomar helados, comer mariquitas, ver los dibujos animados en la televisión. Le gustaba vivir... Llegó a Madrid cuando aún no asistía a la primaria. Sus padres se trasladaron desde Monforte de Lemos a la capital, donde la niña se dejó vislumbrar por un mundo de color y movimiento que en su incipiente imaginación no había aparecido nunca. Era hija única: nunca supo cómo es el cariño de un hermano, de una hermana, y siempre tuvo esa añoranza inalcanzable, pues su madre no pudo quedar otra vez embarazada. Y ella no podía saber, a tan temprana edad, que cuando alcanzara la edad de una mujer no podría tener hijos... porque era estéril.

Era una alumna disciplinada que nunca causó problemas en su escuela. Le gustaba estudiar, pasear por la ciudad, respirar el olor de las hojas de El Retiro, irse de excursión con sus amigas, ir al cine, entrar en librerías y tiendas, y de vez en cuando comprarse alguna ropa. Era una muchacha normal. Y creció saludable, con una sonrisa que quienes la conocían exclamaban que aquella sonrisa era como un arcoíris perdido en las montañas de la Sierra. O algo así. Y esas cosas la hacían sonreír.

Tenía unos dientes preciosos, y su mirada no inspiraba otra cosa que una gran confianza. A veces dejaba escapar un ex-abrupto, pues tenía su carácter que podía explotar cuando menos se lo esperaban sus seres más cercanos. Estudió y se graduó, y comenzó a trabajar, sin otra aspiración que formar un hogar y tener varios hijos, porque los niños le encantaban. Y le encantaron mucho más cuando supo la terrible verdad. Sus padres quisieron animarla:

--Mira, hija, siempre puedes adoptar un niño, no hay que amargarse por eso.

Ella callaba, guardándose el dolor de su esterilidad, continuando su vida normal, confiando en que algún día podría sentarse en una mecedora con su hijo cargado, haciéndole cosquillas para verlo sonreír. Así era su vida normal. Hasta que sucedió. Tan de repente que ni siquiera tuvo tiempo para comprender que su vida cambiaría radicalmente.

Regresaba con sus padres de unas vacaciones en Monforte cuando ocurrió el accidente: el coche desvió su dirección y se despeñó por un desvío, estrellándose muchos metros abajo. Su padre falleció instantáneamente. Su madre quedó paralítica. Ella salió ilesa, milagrosamente, en su asiento trasero, con un shock del que tardó mucho tiempo en salir. Tras la recuperación su madre quedó condenada a una silla de ruedas de por vida, con la única atención que ella podía brindarle, pues en Madrid no tenían familia ni a nadie que pudiera encargarse de atenderla permanentemente. Pero desde el día del accidente ya ella no fue la misma. Nunca más fue la misma: dejó de trabajar por un tiempo para atender a su madre, viviendo con la ayuda de uno de sus tíos gallegos, y de los Servicios Sociales de la Comunidad. Dejó de ir a la peluquería, de rizarse el pelo, tan negro y tan largo, de pintarse, de reír. Jamás entró en un coche y no quería viajar en ningún tipo de vehículo. Perdió algunos kilos y nunca volvió a tirarse fotos, bajo ningún concepto.

Yo la conocí después del accidente, cuando vivía en ese lugar tan bonito de Madrid donde pasé mis mejores años de estancia en la ciudad. Ella siempre estaba triste, pero mi perseverancia logró que al fin sonriera otra vez.

--Vamos, que tu sonrisa me llena de alivio, así mis problemas se hacen más llevaderos.

Pero no volvió a ser como antes. Tengo una foto suya de antes del día fatal pegada en la pared de mi habitación. No le gusta que se la enseñe a nadie, ni que le hable de ella a nadie, ni que le cuente nada de su vida a ninguna persona, por mucha confianza que tenga con ella. Parece que teme que le tomen lástima, un setnimiento que no podría soportar, aunque trato de hacerle ver que sólo son sus imaginaciones y que nadie le va a coger lástima.

Aquella era la muchacha de Moratalaz. Ahora ya no es una muchacha, sino una mujer, joven todavía, con deseos de vivir y de sentir la vida a plenitud, aunque me confiesa que nunca podrá olvidarse de aquel día, y que todas las noches, antes de quedarse dormida, piensa y rememora la tragedia que la sigue maltratando, y que de vez en cuando padece pesadillas en las que se repite, mecánicamente, lo ocurrido, como si de nuevo lo estuviera viviendo.

Pero hoy he querido hablar de ti. Sé que me vas a leer, aunque nadie más sabrá que hablo de ti, y enviarte este poema mío que es tan tuyo, con mi agradecimiento infinito, porque haberte encontrado en mis últimos años ha sido algo tan bello que vale la pena cualquier adversidad que tengamos que enfrentar los dos juntos. Porque créeme, querida niña, la vida puede ser hermosa todavía...

LA INUTIL AÑORANZA
Busco entre mis horas una sola palabra
más íntima que la adolescencia
para romper tu llanto y construir tu imagen
más tierna que el primer juguete.
Pero este amanecer lleno de pájaros
que se despiertan en tus ojos
golpea los hombros de mi tiempo
que es joven desde tus palabras.
Busco entre mis horas el minuto más tuyo
que detenga la espera de mis pasos
que encuentran la muerte del silencio
en tus ojos mojados por la soledad
sin sollozos, sin sueños, sin secretos.
Pero te digo adiós y se hiere la tarde
mientras los pájaros, como el tiempo, la atraviesan.
Después la noche grita, y en tu cuarto
vigilado por el ojo amarillo de la noche
tus lágrimas persisten...
Augusto Lázaro

viernes, 16 de abril de 2010

LA MEMORIA QUE OLVIDA GARZON

1) Tengo ante mí una relación de las cien primeras universidades de todo el planeta. Entre ellas no aparece ni una sola universidad española. Comencé a prestarle atención a tan curiosa ausencia cuando una de ellas le concedió el título de DOCTOR HONORIS CAUSA a un personaje tan siniestro como Santiago Carrillo. Y me di a investigar cuántos otros disparates, errores, meteduras de pata, barbaridades, etc., habían realizado nuestras universidades para que no apareciera ninguna entre esas cien primeras de la lista.

Encontré muchos entuertos, aunque no creí que tuvieran tanto peso para quienes se habían encargado de confeccionar esa lista. Todavía sigo investigando, porque me parece que se trata de un error y que no puede ser verdad que ni siquiera uno solo de nuestros más altos centros docentes se halle entre esos cien. Pero cuando se efectuó ese acto de apoyo al juez Garzón (que parece que sabe muchas cosas que no conviene divulgar) me di cuenta del porqué. Muy simple, tanto, que casi no se percibe en la madeja de situaciones ridículas y estúpidas en que pueden caer (y caen) nuestros intelectuales más aparentemente preparados, cultos, idóneos, etc., encargados de formar a los futuros técnicos, científicos, historiadores, literatos y demás que coloquen a España en el alto sitial donde siempre debería (y podría) estar.

Usar la universidad para que unos cuantos ignorantes aferrados a una ideología que ya ni El Tato tomaría en serio, además de para encumbrar a una figura de la farándula que ha logrado destronar a la sin par Belén Esteban del ranking mediático nacional, para arremeter contra nuestro más alto tribunal, es algo que repercute en que a ésa y a las demás universidades españolas, por desgracia, no se les tenga el más mínimo respeto. Si se ocuparan de lo que tienen que ocuparse, nuestros jóvenes graduados no estarían en la cola de Europa en saber, conocer, estar capacitados para ocupar cualquier trabajo técnico, científico, cultural, etc., en lugar de dar gritos estentóreos y berrear contra esto o aquello, siempre que esto o aquello no sea de la izquierda, por supuesto.

Pero lo preocupante es que actos como el señalado pro-Garzón resultan muy peligrosos. Ya existen otra vez las dos Españas, eso nadie lo duda, generadas por el actual gobierno en su afán de aplicar la sentencia infalible de "divide y vencerás". Zapatero la está aplicando y con ella está venciendo, porque ni siquiera tiene una oposición con timbales que le haga frente, obnubilada por la sobredosis de información y propaganda tan bien hecha de la izquierda contra todo lo que huela a derecha, a independencia jurídica, a distanciamiento con lo oficial emitido y a veces impueto, como el triste caso del idioma en Cataluña. Si hasta quieren suprimir varios textos infantiles, por la brillante e infinita sabiduría de doña Bibiana Aído, que quizás después pretenda suprimir otros textos, esta vez de adultos, y quizás hasta quemarlos como un día cercano exclamó cierta política de "prestigio" en nuestro país que le gustaría hacer. ¿Añoranzas de Hitler y Stalin, grandes y famosos quemadores de libros? ¡Quién sabe! Muy peligroso, sí señor.

Y como todo puede suceder... si "la cosa" se pone al rojo vivo y se arma la de San Quintín cualquier día en que nadie se lo espere, ¿qué puede pasar(nos)? ¿Estamos a tiempo de atajar el peligro? Claro. Pero lo primero es encontrar a un líder que le apague los humos al ZPerpetuo, y no parece que ese líder sea Rajoy. ¿Quién entonces? Y la pregunta más difícil: ¿sería ese quién capaz y digno de sacarnos del túnel sin luz? ¿O sería también, cuando alcanzara el poder, igual -o peor- que el actual jefe de gobierno? ¡Ah, Catana! Buena pregunta para un programa en vivo de esos que llaman "de participación popular".

2) Yo emplazo al juez Garzón a que, si tanto ama la justicia y se empeña en hacer que se cumpla (lo hizo con Pinochet y quiere hacerlo con Franco, dos dictadores inofensivos para el magistrado), y es un firme defensor de la memoria histórica, investigue y juzgue los crímenes cometidos por los colonialistas del Imperio español que masacraron primero a la población aborigen de América, y después a los negros que llevaron como esclavos a trabajar como bestias y muchos a morir sin compasión ni ayuda, y a Valeriano Weyler, el Capitán General de la isla caribeña llamada Cuba, que asesinó a miles y miles de inocentes en la llamada "reconcentración", cosa que parece ignorar este juez que tanto sabe de otras cosas menos recomendables, y que curse además orden de detención y enjuiciamiento a don Javier Solana, que dio la orden de bombardear Yugoslavia por la OTAN hace apenas una década, donde murieron miles de personas, la mayoría inocentes no culpables de nada, y que reconoció el mismo Soala públicamente, y a los actuales dictadores (no sólo al Pinochet inofensivo), como Castro, Gadafi, Ahmadineyab, Kim, Obiang, y tantos otros que parece que el juez ignora que existen y el daño que hacen. ¿Por qué calla ante ellos? ¡Ah!, otra buena pregunta.

3) Un pos que nada tiene que ver con lo anterior. O quizás sí: Tengo dos apuntes que dicen:

"El hombre es el ser más completo de la creación: sólo le falta NO HABLAR para ser perfecto".
Y
"El ser humano es el único animal que come sin tener hambre, bebe sin tener sed, y habla sin tener nada que decir".
Si alguien conoce al autor del primero, por favor, comuníquemelo y se lo agradeceré. El segundo es de Mark Twain.

Augusto Lázaro

miércoles, 14 de abril de 2010

¿POLITICOS BUENOS?

--Tiene que haberlos -le dije a mi amiga Esther, que tras echarse el último buchito de su cortado se apresuró a encender un pitillo.
--Eres un ingenuo -me dijo, lanzándome una bocanada en pleno rostro-. Si fueran buenos no serían políticos. Listos sí, pero buenos... y por cierto, ¿cuál es tu concepto de político bueno?
Pues le di también un último traguito a mi descafeinado (que he cambiado por el acostumbrado cortadito), reprochándole por milésima vez el feo vicio que tenía de echarle humo a sus pulmones, con el riesgo de que me repitiera, también por milésima vez, que sus pulmones eran suyos y que no mareara más la perdiz con el rollo de la fumadera, que igualmente compraba los pitillos con su dinero, no con el mío. Pero en fin, le expuse que yo entendía por político bueno (y caí en el lugar común manido) un político honrado, honesto, decente, que se dedicara a servir al pueblo, parte del cual lo había elegido para eso y no para otra cosa. Pedí otro cortado para ella y otro descafeinado para mí, mientras Esther se echaba a reír con su boca abierta totalmente.
--No tienes remedio. Eres un ingenuo, te lo repito.
--Mujer de poca fe -le repliqué, al darle el beso de despedida, porque anunciaron por la megafonía que mi tren se aproximaba. Esther se quedó en Chamartín, esperando lo que no le pregunté, pues conociendo su carácter me hubiera mandado a la...

En mi casa me puse a pensar en la conversación, y en los puntos que Esther me había enumerado por los cuales estaba convencida de que no existen políticos buenos. Porque la casi totalidad de los políticos -me había dicho, apolismando el cabito en un cilindro para desperdicios- se dedican a:

1) ganar bastante pasta y vivir como jerarcas en espacios que rebasan los mil metros cuadrados.
2) prometer todo lo prometible y calidad suprema (como los turrones de La Viuda) de vida si son elegidos para posar sus traseros en las instituciones correspondientes (Congreso, Senado, Ayuntamientos, etc.).
3) no cumplir nada de lo que prometieron antes de ser elegidos.
4) salir en periódicos, revistas, suplementos, la radio, la televisión, etc., figurando en otro etilo de famoseo, quizás menos chusma que el rosa, pero igual de sandio, y ganarse la fama que los ayude a ganar la fortuna que tan pronto toman posesión de sus cargos empiezan a amasar.
5) insultarse unos a otros, echándose la culpa de todo mutuamente, haciendo el paripé de que son los más veraces, los más esforzados, los mejores de la historia, y que los adversarios son los peores, etc.

--Pero... ¿y el pueblo?
--Desde luego que contigo... -me dijo, antes de separarnos.
Ycon la duda metida entre las cejas, la llamé por teléfono, diciéndole que tenía razón, pero que se había olvidado de las infaltables excepciones.
--¿Por ejemplo?
--Pues...
Pero no me acordé de ningún nombre de los llamados "padres de la patria". Parece que mi memoria no anda bien del todo en esas lides.

En fin, señoras y señores, que vuelvo a citar a mi tío Pancho Casas cuando me dijo, siendo yo un crío que escuchaba con atención porque quería aprender de personas como él: "de los políticos no esperes nada, sobrino, porque... to's son peores", atusándose el bigote blanco y lanzando el periódico al cesto con tremenda puntería. Quizás otro día me dé por hablarles de Esther, que como todas las mujeres tiene un sentido práctico más desarrollado que los hombres, y de su curioso trabajo. Ahora estoy preparándome unos macarrones con algo que parece carne. Que lo pasen estupendamente.

Augusto Lázaro

domingo, 11 de abril de 2010

DOMINGOS DE NOSTALGIA 4

Jorge Luis Borges lo dijo: "la espantosa humillación de envejecer" sobrepasa los límites de la resistencia humana, cuando se tiene la certeza de que ya no se podrán hacer "locuras" como antaño, ni disfrutar de muchos placeres que entonces eran habituales en el diario quehacer de esa juventud que es, como sentenció Rubén Darío, el "divino tesoro / que te vas para no volver"... y lo peor, que como también versó el genio de Metapa, "cuando quiero llorar, no lloro, / y a veces lloro sin querer". ¿Es eso la nostalgia?

Sí, es eso, pero es mucho más. Tanto Borges como Darío sabían muy bien (aunque el nicaragüense no alcanzara la senectud del argentino) cuánto de añoranza tendrían que soportar con el avance del amanaque, siempre despiadado y siempre -¿quién no tiene la certeza?- irremediable, a pesar de los avances científicos que se empeñan en hacernos creer que la juventud puede prolongarse indefinidamente... ¿Indefinidamente? Vamos, que cuando las canas hacen su aparición, no hay cuentos chinos (ni de otras nacionalidades) que nos tomen las pocas pelusas que nos van quedando.

Pero la nostalgia mayor es la nostalgia del amor. Especialmente cuando se trata de un amor perdido que sin embargo se empeña en perseguir nuestras horas de soledad y de meditación: nuestras horas de recuerdos de lo que pudo ser, lo que siempre recordamos cuando nos damos cuenta de que "aquello" pudo ser, y quizás por nuestra culpa o quizás por las casualidades, los "designios" del destino, o por lo que fuera, no fue. Eso es lo que alimenta la nostalgia, y sólo nos deja la melancolía de un recuerdo que a veces quisiéramos borrar y otras lo deseamos como gratificación mental de un pasado que no nos fue del todo mal.

Hasta que al fin, con la decantación inevitable, el amor desaparece (aquel amor que pudo ser) cuando aparece un nuevo amor, e incluso cuando no hay ningún nuevo amor, porque la máquina del tiempo es implacable y todo muere, aun lo que no llegó a nacer. Y alguien como yo que ve andar cada segundo con la fuerza y la velocidad de una computadora, se rinde a la evidencia de que los recuerdos, como la nostalgia, se deben (se pueden) someter a voluntad y así dejar de padecer sus golpes contundentes, como único remedio para continuar con esta vida en la que es imposible adivinar qué nos deparará dentro de veinte años (¿que no son nada?) o tal vez dentro de apenas unas horas... Eso es la nostalgia de lo que vendrá, una especie de preámbulo iniciático de la rememoración imprescindible...

NOSTALGIA DE LO QUE VENDRA
Ya no te busco cuando me despierto
del último sueño ahora siempre plácido
porque después de tanto insomnio
al fin has escapado de mis madrugadas
cuando ya yo pensaba que tú serías siempre
un componente casi físico de mi andar por la vida.
De mi andar esquivando tropezones
intentando ensartar un arcoíris
con mis ojos humedecidos siempre por esta pesada nostalgia
anticipada
de lo que volveré a vivir
cuando otra vez me rinda ante el fantasma
del amor posible
sabiendo lo que me traerá ese amor posible
cuando envuelto en la bruma de una tarde
quizás fría o lluviosa
pueda ensartarlo en una idea peregrina
como a un peregrino arcoíris
imposible de materializar con el amor posible
y engañarme pensando que la varita mágica
ha tocado, ahora sí, mi tan cansada anatomía.

Augusto Lázaro

viernes, 9 de abril de 2010

LAS TERMAS DE CACASCANIDAS

¿Sabe usted qué cosa es el "vidrio inglés"? Pues si no lo sabe tenga mucho cuidado al caminar por aceras y calles, y repase el suelo con sus ojos, porque si se descuida pesca un dolor de cabeza de perro (nunca mejor citado) cuando tenga que hacer uso de la imaginación que posiblemente no tenga -y perdone mi sinceridad- para ver cómo diablos le quita la peste al zapato, dedicándole esforzadamente horas enteras y malolorosas a la aplicación de agua caliente, lejía, jabón amarillo, detergente, estropajo de alambre y otros utensilios cuyo resultado sólo notará a la semana del trabajito con esfuerzo y dedicación dignos de empeños mayores.



--PeroPaco, ¿cómo es que has pisado...
--Nada, mujer, que cuando uno está salao...



Pues ya que no lo sabe, entérese: el "vidrio inglés" es una cosa que de lejos parece estiércol... y de cerca ¡lo es! Y eso es lo que va a encontrarse con más frecuencia de lo que debiera, en calles y aceras de ciudades y pueblos, porque últimamente ya cuesta ver a personas decentes que recojan las cacas de sus mascotas cánidas, y la vista panorámica da disgusto contemplarla. Sí, amigo (o amiga), pues las cacas de perros mascotas (y ni hablar de los callejeros sin dueños) se han convertido en algo tan normal que ya nadie piensa en ellas como problema mínimo. No. Sólo las huelen. Y a veces las pisan.


--Parece mentira que a tus años te pasen estas cosas. ¿Es que no te fijas en dónde pones los pies?
--Calla, mujer, que eso le pasa a cualquiera que camine por la vía pública, porque a quienes nunca se bajan del coche oficial nunca les pasa eso.


Sí, esa es la cosa: cuando algún distraído como usted pisa una... ya puede ir buscando alguna excusa creíble para cuando llegue a su casa, porque su pareja notará enseguida el perfume indisimulable y le dirá algo así como "¡vade retro!" y se apretará la nariz con la mano mientras le echa una mirada que usted recibirá como un latigazo de esos que en el siglo XVI propinaban a infieles y herejes por razones que usted seguramente habrá estudiado en el cole. ¿O no? Es grotesco, sí, pero las cacas se están expandiendo como plaga o epidemia, ocupando más metros cuadrados cada día en la vía pública de cualquier pueblo o ciudad. Es lo que hay.



--Y óyeme lo que te digo, Paco: la tarea del indio es lo que te espera, y tus zapatos que tienenen estrías nada menos, ya tú sabrás cómo le quitas ese olorcito que me tiene mareada.
--Deja ya de atormentarme, mujer, ya se lo quitaré, que para eso he comprado todo lo necesario para que mañana mismo ya ni te acuerdes del incidente.


¿Que qué hacen las auoridades? Ah, pues taparse la nariz y mirar siempre al suelo no vaya a ser cosa que se enreden con un descuido semejante al del pobre Paco. Como me decía mi madre, hablando del incidente: "hijo, es que tienes la peste interpretada en las narices", cuando yo llegaba a casa con un zapato culpable, porque claro, a esa edad infantil el culpable no podía ser yo. Y aunque han pasado siglos me acuerdo de aquel día fatal en que pisé una plasta de perro sarnoso: la mundial en mi casa y todo el barrio enterado por mi autora y comentando la noticia escandalosa. Me pregunto si nos estaremos recurvando a las cavernas.


--Y que no te vea llegar nunca más con ese olor, ¿me oíste?, que ya tú estás muy viejo para la gracia.
--Descansa la lengua, mujer, que te va a doler la garganta si no paras.


Pues eso: mucha vista y mucha precaución en sus pisadas, si no quiere tener la pestecita interpretada en las narices durante una semana, que las caquitas continuarán multiplicándose, porque aquí ninguna autoridad se va a ocupar del problemita: hay otros asuntos que merecen su atención mucho más, y el que se descuide que se las arregle, qué caramba, que para eso Dios le puso un par de ojos y el oftalmólogo una gafas estupendas que le servirán para eludir esas deposiciones caninas y ahorrarse el trabajo señalado y sobre todo, la descarga de la parienta al llegar a la casa con el regalo de adorno que se empecina en echarle a perder el partido de fútbol que seguramente con esa "desgracia" ya usted no va a poder disfrutar esta noche...

Augusto Lázaro

miércoles, 7 de abril de 2010

EL RAFITA NO TIENE LA CULPA

En el diario LA RAZON del jueves 18 de marzo de 2010 puede leerse una síntesis del historial del individuo conocido como "El Rafita". No tiene desperdicio:

CRIMEN DE SANDRA PALO
El 17 de mayo de 2003, cuatro chavales, entre ellos "El Rafita", violaron, quemaron y atropellaron a Sandra Palo, una joven disminuida psíquica.

7 DELITOS EN LIBERTAD
El primer delito que cometió después de pasar 4 años en un centro de menores fue en Málaga, donde robó un ordenador.
Ya en Alcorcón, el 12 y 14 del pasado diciembre intentó robar dos coches (su fijación) en el parking del hospital.
El 23 del mismo mes trató de robar otro en Alcorcón.
El 13 de enero fue denunciado por usurpación de vivienda.
Diez días después robó otro en Latina y el 18 de febrero otro en Hortaleza.

(hasta aquí la información aparecida en LA RAZON)

Por supuesto que cualquier extranjero que leyera estos datos deduciría que el tipo de marras está entre rejas. Pero esto es España y el tipo de marras, o sea, "El Rafita", etá en la calle, casado, de luna de miel, y en una vivienda decorosa disfrutando de sus crímenes y robos, que parece que es lo que hace a una persona respetable en este país.

Señores policías: ¿para qué detienen ustedes al Rafita (y a tantos otros delincuentes)? Ustedes, no tengo la más mínima duda, hacen una gran labor social, cuidan nuestra seguridad, velan por que no se altere el orden público, se esfuerzan para que se respeten las leyes, pero... ¿para qué? A veces se juegan la vida y por gusto.¿Para qué detener a delincuentes que serán puestos en libertad por jueces y magistrados que son los verdaderos delincuentes de este país? Pues no se ocupen más de detener a nadie. Total, si España va camino de convertirse no sólo en el hazmerreír de Europa (y de todo el mundo) sino en el verdadero paraíso al cual llegarán, por efecto llamada, delincuentes de todo el planeta, sabiendo que aquí delinquir y hasta asesinar está libre de todo castigo, si se saben los trucos para que la (in)justicia no cumpla su función, y si se usan menores, pues ¡que viva la Pepa!, impunidad absoluta, hagan lo que hagan.

A mí me da vergüenza propia. Y a muchos que yo conozco. ¿Y a usted, que está leyendo estos renglones en este momento, ¿le da vergüenza el caso? ¿Los casos? ¿Siente pena por nuestro país que está en manos de gente tan peligrosa. Porque óiganme, El Rafita y sus cómplices no son tan peligrosos, no... Los verdaderamente peligrosos son esos magistrados que los mantienen en la calle tras violar, maltratar, golpear, quemar y asesinar a una niña, impunemente... ¡Esos sí son los peligrosos de verdad! A ésos hay que tenerles miedo... o despreciarlos como se merecen, ya que no podemos hacer otra cosa: las leyes los amparan.

Augusto Lázaro

domingo, 4 de abril de 2010

DOMINGOS DE NOSTALGIA 3

He visto un documental sobre un zoo de la antigua Yugoslavia realmente curioso por el tiempo que le dedican sus creadores a los cisnes. Siempre me ha fascinado la majestuosidad de esas aves altaneras que parecen dotadas de lo excelso. Verlas trasladarse sobre las aguas como si caminaran sobre las nubes, sin inclinar sus cabezas ante ninguna circunstancia, es un espectáculo digno de atención.

No sé por qué relaciono los cisnes con la soledad. Quizás por aquel cuento que leí en mis primeros días de lector infantil, de niño curioso que quería saberlo todo, El patito feo, que tanto me puso a pensar. De cómo aquel animalito acosado por sus hermanos por ser "distinto", con el tiempo, al crecer, se convirtió en un cisne, bellísimo, que resplandecía alrededor de quienes tanto se habían burlado de su "fealdad". De ese cuento aprendí dos cosas importantes que aún hoy forman parte de mi manera de pensar y razonar y ver el mundo circundante: nadie debe burlarse de quien no tiene la suerte de ser hermoso, y la belleza no sólo puede estar en el aspecto físico de un ser humano, sino en todo lo demás que lleva "dentro" y que siempre estará por encima de lo que muestra en su "exterior".

Lamentablemente en nuestras sociedades de hoy, súper tecnológicas, se mira demasiado la belleza externa. Eso me genera cierto pesimismo por cuanto son discriminados quienes no tengan una sonrisa como Maribel Verdú o un cuerpo como Claudia Schiffer, por citar dos ejemplos del físico femenino tan valorado por "cazadores" de bellezas (físicas) para la televisión, el cine o la publicidad.

Pero el documental me hizo regresar a mis recuerdos y a la música que siempre los acompaña. Entre mis piezas favoritas encontré y tarareé mentalmente estas tres en las que sus protagonistas son precisamente cisnes y que tantas horas de disfrute me han proporcionado: El lago de los cisnes, clásico ballet de Tchaikovski, cuya representación escénica es una muestra de verdadero arte que nadie debería perderse. La muerte del cisne, esa joyita, de Saint Saëns, pedacito de música remansado en la melancolía, donde vi realzarse el arte de tantas bailarinas espléndidas como aquella inolvidable Maia Plisetskaia que alumbraba con su exquisitez a cualqueir ojo que disfrutara del inmenso placer de contemplarla. Pero la nostalgia me llega de otro cisne, de El cisne de Tuonella, pequeña pieza llena de ese sentimiento de anhelo y añoranza que Jan Sibelius llevó del pentagrama a los sonidos, convirtiendo momentos de éxtasis en la sempiterna tristeza por una soledad de los domingos que siempre me acompaña en los últimos años en que no puedo librarme de su sombra, quizás porque no quiero librarme, porque a veces la sombra de la soledad beneficia, al cuerpo y a la mente. Y esa problemática la hice referencia literaria en un poema que expone varias soledades que con frecuencia, quiéralo o no, afronta el ser humano como parte sustancial de esta vida que nos ha tocado, para bien o para mal...

SOLEDADES
Eres solo, estás solo, vives solo abrigándote
con los recuerdos protectores del frío de la soledad.
Porque la soledad de un ser humano solo
que no desea ser ni estar ni vivir solo
siempre es fría, sobre todo en las noches
cuando son más latentes las ansias
de abrazos quemantes como mantas
que tanto se extrañan, no por no tenerlos hoy
sino porque un día (o muchos días) los tuvimos,
cuando la soledad sólo era una queja ridícula
llorada en el entorno familiar por alguna sollterona
que siempre padecemos en nuestras familias.
Pero la soledad peor, la que lacera mucho más
el cuerpo, privado de la compañía deseada,
es la que revolotea alrededor de los anhelos
cuando nos sumergimos en una multitud
que no nos toma en cuenta para nada,
en andenes de Metro, en estaciones de autobuses,
en aeropuertos(especialmente en eropuertos)
infestados de parejas o grupos que van a volar
y a disfrutar de un espacio de tiempo
quizás corto pero eso sí, juntos,
o que esperan para no estar solos por más tiempo,
ignorando carencias y necesidades
que no impotan a nadie más que a quien las sufre.
Metido en un tumulto, insertado inobjetablemente en una multitud
de encuentro sin programa mediante,
rodeado de personas que casi no te miran,
es cuando más sientes la ausencia,
pues no hay soledad más implacable que la no deseada
en medio de una multitud que no está sola
aunque cuando al fin estés con alguien
que te haya librado de sentirte al borde
del abismo,
al poco tiempo sientas un clamor dándote golpes en el pecho
resucitando un tantas veces repetido anhelo
de abrazarte a tu antigua
y ahora nuevamente añorada soledad
porqie la soledad de dos en compañía
nos machaca con crueldad hasta dejarnos fuera de combate...
Augusto Lázaro

viernes, 2 de abril de 2010

¡POBRE MORATINOS!

Qué injustos son esos que censuran a nuestro canciller por sus visitas a Cuba y sus abrazos a los hermanos Castro. No se dan cuenta de cuánto sufre el pobre hombre cuando se le sale la babita contemplando a Raúl y a veces a Fidel, envidiándolos por haber hecho una Revolución Comunista en la isla caribeña y no haber podido él hacer lo mismo en España, como era y todavía es su sueño. Porque Moratinos, sépanlo sus críticos, sueña con ver a España convertida en la Cuba de Europa, con un gobierno comunista, un solo partido (el suyo, por supuesto), una sola idea, una sola opinión, un solo pensamiento, y sin las molestas descargas de una oposición que sólo sirve para marear la perdiz y obstaculizar la gran obra de los grandes creadores de la historia, como su jefe de filas, al que adora tanto como a los grandes benefactores americanos.

Moratinos lo tiene muy claro: ¿para qué sirven esas gilipolleces de la libertad, de la libre expresión, del periodismo sin censura, de los llamados derechos humanos y toda esa parafernalia de estupideces que no conducen a nada bueno? No, hombre, que en este país lo que hace falta es ponerle freno a tanto libertinaje y a tanto protestón de esos que nunca están conformes con lo que hace el gobierno socialista. A eso ha intentado nuestro ilustre ministro dedicar sus esfuerzos ante la incomprensión de tantos que sólo saben criticarlo y censurar su admiración por los Castros, los Chávez, los Morales, los Ortegas, los Mohameds, los Obiangs, los Ahmadineyabs, y tantos otros próceres y grandes hombres de esta humanidad tan malagradecida e inconforme.

Señores, no hay derecho. ¡A callar! A respetar a tan excelentísimo MINISTRO que tan alto está poniendo el nombre de nuestra patria por los cuatro puntos cardinales, donde algunos lo llaman "el ministro pantalones bajados", otra calumnia injusta de la chusma populachera que no alcanza a comprender su grandeza, sin notar cómo con los dictadores de derecha, los verdaderos dictadores, Moratinos es implacable y no tiene pelos en la lengua para fulminar a cuantos pinochetes quedan por ahí todavía, jodiendo la pava.

¡Loor a Moratinos!, un líder salvador donde los haya. Y a desearle que la suerte acompañe su tenacidad y que España pueda, para su gozo y disfrute, convertirse en la primera dictadura comunista de la Unión Europea, por supuesto con el visto bueno de su jefe ZPerpetuo, que es otro gran hombre al que hay que alzar y adorar en un altar digno de su ejemplar categoría humana.

Augusto Lázaro