domingo, 11 de diciembre de 2011

¿VICTORIA DEL MAL?

En la Feria Internacional del Libro (FIL) que se celebró en Guadalajara (México), el filósofo alemán Rüdiger Safranski afirmó rotundamente que "el mal es normal en el ser humano". Y a continuación detalló sus fundamentos para tal aseveración que dejó a algunos boquiabiertos. Si nos ponemos a pensar en esa aseveración de Safranski, llegamos a la conclusión de que el mal, si no es totalmente normal en el ser humano, sí se esconde entre las entrañas de cualquier ser humano, pudiendo destaparse y salir en un momento determinado por las circunstancias, la situación, el estado anímico, etc. Pero esos casos se producen sólo en personas que generalmente no son “malas” de por sí. Porque hay personas cuya característica principal es la maldad.

Principios del siglo XXI: el panorama que se presenta no es como para tirar cohetes en cuanto a la bondad se refiere. El mundo está perdiendo la batalla contra el mal, aunque le parezca todo lo contrario a personas supuestamente bien informadas. Las guerras proliferan y se extienden provocando infinidad de sufrimientos, destrucción, sangre y muerte en todos los teatros de operaciones. Y yo pienso que las guerras son la peor manifestación del mal, aparte de que quienes las generan no pueden ser personas bondadosas, sino todo lo contrario, y detrás de cada acción bélica se esconde la ambición de los que promueven ese horror para beneficiarse. Y hasta ahora, no hay fuerza capaz de eliminar de una vez semejante barbarie.

Si nos atenemos a un solo ejemplo, digamos España, que puede ser punto de comparación con el resto del planeta, encontramos que el mal se ha afianzado en algunos sectores de la sociedad, sin que esto quiera decir que España sea un país de malvados ni nada que se le parezca. Sólo que, tal como planteara Safranski, el mal se va posesionando lentamente y si no lo atajamos a tiempo, terminará ganándonos esta batalla en alguna década del actual siglo. Algunos ejemplos bastan para dar fe de los avances del mal en nuestro bello país: De Juana Chaos, asesino de 25 seres humanos, está en la calle. Troitiño, asesino de 22 seres humanos, está en la calle. Algunos de los asesinos de Sandra Palo, Marta del Castillo, Mari Luz Ortiz, y otros adolescentes que han sido brutalmente golpeados y asesinados por jóvenes que parecen engendrados por monstruos y no por seres humanos, están en la calle o saldrán pronto, en lugar de permanecer el resto de sus días para evitar así que sigan haciendo daño a tantos inocentes que pudieran convertirse en nuevas víctimas. ¿Por qué están en la calle? Porque en esos casos ha triunfado la maldad. Y es bueno recordar las palabras de José Martí: “los malos imperan donde los buenos son indiferentes”.

¿Es indiferente la sociedad española ante esos crímenes? ¿Es indiferente el mundo ante la barbarie que se extiende por sus puntos cardinales? ¿Es que en nuestra esfera terrestre no hay fuerza de bondad suficiente para atajar y eliminar semejantes atropellos? Alguien debería responder a estas preguntas, porque de continuar como vamos, muy pronto los criminales y los delincuentes no tendrán castigo, hagan lo que hagan, y los magistrados que padecemos los pondrán de patitas en la calle si son detenidos, y si no lo son, podrán pasearse por las calles de nuestras ciudades como cualquier hijo de vecino, cuando sus delitos “prescriban” y nada pueda hacerse contra ellos.

¿Quién tiene el coraje, la dignidad, la decisión, de poner freno a esta ignominia?

Augusto Lázaro

1 comentario:

Anónimo dijo...

Muy bueno el comentario, y muy real. pero quién le pone el cascabel al malo?
Rodolfo