sábado, 20 de marzo de 2010

LA LEY DEL EMBUDO

Los islamistas se manifiestan en las calles contra EstadosUnidos y contra Occidente, queman banderas norteamericanas y de otros países, gritan "¡muerte a América!", "¡guerra santa contra Occidente!", etc. Quieren imponer su cultura en nuestros países y los que residen en ellos no están dispuestos a asimilar la nuestra. No permiten que nuestras chicas entren en minifalda a sus instituciones, pero tratan de que sean aceptadas sus mujeres con el velo discriminador y humillante (no olvidemos que en muchos países islámicos las mujeres son "perras") y muchas cosas más que no vienen al caso. Tienen amplia libertad para hacer todo eso y mucho más en nuestros territorios, lo que jamás un occidental podría ni siquiera soñar en hacer en algunos de ellos. Nos consideran "infieles" a los que debería eliminarse, pues no tenemos a Alá por Dios ni a Mahoma por su (nuestro) profeta...

En cambio, nosotros, los occidentales, no podemos manifestar la más mínima crítica contra el islam ni contra quienes claman contra nosotros (cuidado, peligroso), ni por supuesto quemar una bandera de algún país islámico ni un muñeco que simbolice o represente a alguno de los muchos dictadores que rigen en esos países. Nos aventajan, y cada día más. Pueden hacer y deshacer a su antojo, algunas veces, como en nuestro país, con la anuencia o la tolerancia de nuestro gobierno y de la izquierda más rancia. Nosotros tenemos que tragarnos lo que pensamos y sentimos, porque... "no podemos ser como ellos"... ¡Qué bonito! ¿Qué dirán nuestros hijos cuando les entreguemos al primer país islámico de la Unión Europea dentro de... menos años de los que muchos piensan?

Augusto Lázaro

1 comentario:

Jose Alexander dijo...

Este articulo esta buenisimo, sobre esta idea debemos reflexionar todos.