viernes, 26 de marzo de 2010

LA IDIOTIZACION VA VIENTO EN POPA

Lo planteó el escritor italiano Pino Aprile en su libro ELOGIO DEL IMBECIL (El imparable ascenso de la estupidez). Y yo, que sólo soy un zoquete, me permito glosar, que no plagiar, al ilustre autor, sin pedirle permiso, porque cuando un autor publica una obra ya esa obra pertenece al que la "consume".

Entrando en materia: el homoidiotis se prolifera como los curieles. Pero los nuevos especímenes de la raza humana (?) no tienen la culpa, pobrecillos, aunque hay quienes afirman que sí, que la tienen, porque nadie ni nada los ha obligado a idiotizarse. Yo creo, con mi benevolencia acostumbrada, que la culpa puede repartirse y no cargársela en su totalidad a los nuevos idiotas (de los consagrados no voy a hablar hoy). La culpa de esta idiotización colectiva la tienen varios factores, el primero la televisión, la "caja tonta" (la tonta no es la caja, los tontos son quienes se babean a diario consumiendo sus programas, la mayoría estiercólicos, porque sus jefes y promotres se "forran" a costa de esa "inocencia" de los millones de televidentes, sobre todo ante los llamados reality-shows en vivo y en directo a las neuronas que quedan). Pues sí, es la ilusión que mantiene a esos millones cuya principal razón para vivir es el sofá, alejados de las obras, del calor, del frío, de la lluvia, del polvo, del ruido. y sobre todo del viento que me ha roto ya, en lo que va de año, 3 paraguas baratos, pero paraguas al fin y... pero esto no viene al tema.

A veces pienso que esto tiene que ser la realidad virtual, porque aceptar que exista tanta gente idiota no es muy fácil. Yo de vez en cuando echo un vistazo para curiosear, poco tiempo, no vaya a ser cosa que me embulle y caiga en las redes de la idiotización. Pero eso es lo que hay, lo que tenemos, y ante eso el italiano razona que quienes pasen dos horas diariamente frente al aparato, dentro de diez años serán ya idiotas completos sin remedio, aunque quizás por eso mismo, tengan oportunidades que los no idiotas no alcanzan, precisamente en la embelesadora pantallita.

Y para colofón, hay que citar al calculistillo Macareno de la Palma Real (un propio que ha dedicado los diez últimos años de su preciosa existencia a investigar por qué nuestra sociedad se está volviendo cada día más cretina) asegura con convicción que los idiotas gobernarán el mundo dentro de menos tiempo del qué cándidos (como el que suscribe) creen, porque serán mayoría tan inmensa que con sólo dar un grito colectivo amedrentarán tanto a los demás (los menos idiotas) que no necesitarán de ninguna arma, ni blanca ni negra.

Del resto de los culpables de la idiotización no quiero emitir mis opiniones, pero les adelanto que entre ellos el fútbol (consumido en demasía, como parece ser en una mayoría absoluta), los coches, los bares,, el famoseo y las tertulias en las que varios hablan al unísono sin entender ninguno lo que dice el otro, o los otros, y sobre todo los anuncios publicitarios, ¡oh!, los interminables, aburridos, antiestéticos, rutinarios, poco imaginativos, monótonos, que saturan los medios de información masiva... Quizás un día de éstos me anime a escribir algo sobre ellos. Mientras, buenos días y muy buena suerte, y cuidado con la tele, que crea hábito.

Augusto Lázaro

1 comentario:

Nautica dijo...

Muy buenoooo!!!!!!!