domingo, 1 de junio de 2014

LOS JEFES VITALICIOS

Leyendo una entrevista a Carlos Alberto Montaner, hace unas semanas, descubrí que yo no sabía quién es el presidente de Suiza, la “llamada” Confederación Helvética. Le dije que eso me parecía genial, y que precisamente el hecho de no saber quién es el jefe de un país demuestra que ese país marcha bien, libre de caer en el caudillismo, en el endiosamiento del líder que tanto daño ha hecho y hace a los países donde la megalomanía del “gran conductor” ocasiona la ruina, la miseria, el hambre y el sometimiento a la dictadura de una ideología fracasada, además de totalmente desprestigiada en todo el mundo.

Los caudillos endiosados o megalómanos se parecen tanto que apenas hay diferencias entre ellos: se creen iluminados dueños de la verdad, la única verdad, y rechazan, por tanto, todas las demás verdades, se consideran infalibles y no conciben que alguien les riposte o les cuestione alguno de sus brillantes pensamientos u órdenes, se enamoran del poder y de la gloria que éste da (o viceversa) a tal punto que se casan con el poder, del que sólo se separan con la muerte, pues en todas (o casi todas) las dictaduras de "líderes históricos incuestionables" hay un solo partido, no se celebran elecciones libres y múltiples, y el gran dirigente y conductor de masas permanece eternamente en el poder sin dar ni una sola oportunidad a una oposición que pueda suplantarlo, pues para él no hay democracia ni derechos humanos ni pluripartidismo ni nada que huela ni de lejos a la palabra que más teme y odia: libertad.

Todo esto es de sobra sabido. No hay que ser un lector empedernido de periódicos o un televidente asiduo de los telediarios, ni siquiera alguien que gusta de oír radio, todo el mundo está ya curado de espanto y sólo quien quiere se deja engañar por esa propaganda tan gastada y dañina que presenta a las dictaduras comunistas como paraísos, de los que, curiosamente, quieren irse millones de sus súbditos, como en el caso de Cuba, donde uno de los pocos "logros" del castrismo ha sido la creación de balseros, cosa que jamás se había visto en la isla, pues incluso durante la anterior dictadura de Batista todo el que quería podía salir de Cuba sin ningún impedimento. Todas las dictaduras son malas, sólo que las hay peores y sin dudas las peores son las comunistas con un "iluminado" líder
endiosado y omnipresente, perpetuo, sabelotodo y controlador del pensamiento único (el suyo) de la sociedad que oprime, esclaviza y arruina.

El deber de la humanidad es sacudirse de sus hombros esta pesadilla de las dictaduras, en general, pero para eso lo primero que ha de hacer es no aceptarlas y disponerse a pagar un precio que a veces incluye la vida de miles de personas. La libertad cuesta cara, pero sin ella ningún ser humano decente puede vivir. Martí y Maceo, los grandes héroes de la independencia cubana, dejaron palabras que incluso hoy se convierten en sentencia:

"los derechos se conquistan, no se piden, se arrancan, no se mendigan"

Pidiendo y mendigando nunca se ha conquistado la libertad...


Augusto Lázaro
@augustodelatorr