martes, 19 de octubre de 2010

MEDIOS MANIPULADOS

Es curioso cómo los llamados medios de información masiva manipulan sus noticias según los intereses de quienes pagan a quienes escriben y se encargan de llevar a millones de lectores, de oyentes y de televidentes, las informaciones sobre cada suceso o cada aspecto que puede interesar a esta sociedad, aunque cada vez más estas cosas interesan a menos gente, quizás por esa manipulación que los ciudadanos --que no son tan tontos como creen quienes dirigen esos medios y ordenan a sus comunicantes lo que tienen que publicar-- comprenden y valoran.

Dos casos recientes están a la vuelta de la esquina: unos medios que, en un buen porcentaje se afanaban en negar la existencia de Dios y en arremeter contra la iglesia (cuya historia, por cierto, no es como para enorgullecerse), ahora, tras las declaraciones del científico Stephen Hawking, se afianzan en una defensa a ultranza de esa existencia hasta llegar en uno de ellos a leerse que "¡el que no existe es Hawking!". Realmente ridículo. ¿Qué respeto pueden inspirar quienes ni siquiera son capaces de ser consecuentes -siempre- con sus postulados, sean de la idea que sean?

El otro caso es el de las corridas de toros. Si algún extranjero visita España y lee sus periódicos, oye sus emisoras, ve su televisión, pensará que aquí en este país ABSOLUTAMENTE TODO EL MUNDO está a favor de ese espectáculo deprimente, lamentable y salvaje. No aparece en ninguna página ni se oye en ninguna emisora a nadie que se manifieste en contra de esas corridas, de ese montante que han tenido la infeliz ocurrencia de llamarlo la "fiesta nacional" (yo tenía entendido que la fiesta nacional era el 12 de octubre, qué equivocado estaba... ¿o es que hay dos fiestas nacionales?). Luego hay que soportar que proclamen abiertamente que en España cualquiera puede opinar libremente sobre cualquier asunto. Pues trate usted de dar una opinión contraria a las corridas a ver dónde puede publicarla. Y después cuéntame.

Con la situación general del país sucede algo parecido. Y el lector de periódicos generalmente se "suscribe" a un diario, que lee cada día, dejándose influenciar por su inclinación ideológica, y terminando, con tanto golpe de martillo a su ingenuidad, por creer que "la verdad" que proclama ese diario que lee es "la única verdad", o como dicen algunos, "la verdadera verdad", sin detenerse a pensar que no existe una verdad total y absoluta, por mucho que algunas corrientes filosóficas intenten demostrarlo (sucede igual con las emisoras de radio y los canales de televisión). Otros intentan demostrar lo contrario. Pero en todos los casos seguimos dejándonos manipular por una corriente de opinión que puede estar errada o distar mucho de acercarse a lo que más se aproxima a "la verdad".

Porque sucede con los seres humanos lo que con las firmas comerciales: el cuento (no sé si real o de ficción) del "guajiro" que fue a comprar un radio receptor a una tienda y conminó al vendedor a que le vendiera "el mejor radio que tenga, la mejor marca". El vendedor, desde luego, bien orientado por su patrón, le entregó el radio más caro, que tenía un diseño realmente agradable. Supongamos que ese radio era de la marca Motorola. Cuando el guajiro llegó a su casa y encendió el aparato, lo primero que oyó fue un anuncio (faltaría más) que decía: "compre un Selena, el radio receptor más calificado, más seguro y más garantizado del mundo". Imagínense el "cabreo" del pobre hombre que lanzó su equipo contra la pared, pero después lo pensó más y con él destrozado se acercó a la tienda y...

Pues eso pasa con los medios, que cada cual proclama lo que conviene al interés de sus dueños, y si usted lee la información sobre un suceso de importancia, social, cultural, político, verá que cada diario le dará una versión distinta a los demás. Una vecina me dijo una vez que ella sólo leía los horóscopos de cierto periódico, "porque esos son los verdaderos". Para reírse. O para llorar, pensando que la ingenuidad, por no llamarlo de una forma ofensiva, tiene límites inescrutables. Le dije: mira, compra 10 revistas y 10 periódicos, y lee los horóscopos de todas y de todos. Si encuentras 2 que digan lo mismo, te invito a una cena en el Ritz... Ya pueden imaginarse lo que hubiera sucedido si la buena vecina me hubiera hecho caso... Sería bueno que quienes creen en esas predicciones "mágicas" hicieran esta prueba.

Y así se comprueba que es muy cierto lo que proclamó no sé quién sobre las únicas cosas que en el mundo son ciertas: "la muerte... y la estupidez". Lo demás, queridos amigos, es cuestión del cristal... Si no, hagan la prueba de la vecina con cualquier asunto, no sólo con los horóscopos. Y ya me dirán.

Augusto Lázaro