martes, 11 de septiembre de 2012

ESPAÑA SIN SOLUCIONES


la ciudad...

Madrid es una ciudad moderna, desarrollada, bonita, agradable, con unos servicios generales que a pesar de la crisis funcionan correctamente, bien comunicada, donde casi no existe un solo sitio que no tenga áreas verdes como pulmones y ornato natural que embellece la villa, y sobre todo, de gente hospitalaria, cariñosa, solidaria, y predispuesta a hacer amigos sin reservas... Sin embargo, la ciudad padece de cierto abandono por parte de sus autoridades competentes: limpieza deficiente en algunas zonas metropolitanas, basura desbordada en numerosos contenedores, papeles, cartones y envases desechados en los frentes de muchos pequeños comercios cerrados y portales de algunas instituciones que no parecen estar en activo, cacas de perros y palomas sin recoger en aceras y parques, baches en sus calles, etc., que afean la imagen de la capital española a turistas y residentes que miran con tristeza tantas chapucerías que no acaban de enmendarse...

el país...

El tema/asunto de la Economía ha logrado, además de aburrirnos, que muchos se olviden de que en España no es ése el único gran problema que afronta esta sociedad: la división de la misma en dos mitades antagónicas que parecen pensar más en sus diferencias que en el interés de la patria de todos, el desplome preocupante de la educación y la cultura de los jóvenes, notable y casi trágico si se conoce que entre las 200 principales universidades del mundo no hay una sola española, las 17 autonomías que son una carga para los contribuyentes que las mantienen, la absurda vigencia de unas leyes que  benefician más a los victimarios que a las víctimas y ayudan a los delincuentes que son detenidos decenas de veces y puestos en libertad otras decenas para que continúen cometiendo fechorías sin parar, las instituciones que sobran por su inutilidad (Tribunal Constitucional –con el Supremo bastaría-, Senado -apruebe o rechace una propuesta, es el Congreso el que decide-, Consejo de Estado -refugio que nadie sabe dónde está ni qué hace ni para qué sirve, a donde van a forrarse los expolíticos de todas las tendencias cuando salen o los hacen salir-), y en fin, un sinfín de problemas que necesitaríamos demasiada honradez que nuestros políticos no tienen para comenzar a intentar resolverlos, y hacer una limpieza enorme en los organismos de la justicia, tan amante de ponerse cerca de los terroristas de ETA y lejos de sus víctimas para vergüenza de quienes la tengan todavía...

la situación...

Este bello país con gente tan admirable, maravillosa, hospitalaria, donde vivir podría ser un verdadero placer, no merece verse en semejante y bochornosa situación. Sólo se me ocurre traer las palabras de José Martí, como al menos reconfortante esperanza de una situación que debería cambiar radicalmente, y pronto: “los malos imperan donde los buenos son indiferentes”... Y parece que en España los buenos se han vuelto indiferentes...

Augusto Lázaro


@augustodelatorr