domingo, 23 de marzo de 2014

UN DIA NORMAL

lunes, 10 hrs.
Se despierta. Mira el reloj despertador. Bosteza. Piensa que debe levantarse y lo hace lentamente. Entra en el baño, orina, se lava la cara, vuelve a la habitación, se viste y hace una mueca de resignación. Un día más, un día menos... Sale.
10.30 hrs.
Entra en el bar (su bar de asiduo y de siempre). Pide su copita de vino (su copita de asiduo y de siempre), se da un trago, enciende un pitillo y comienza a intercambiar palabras con algunos parroquianos conocidos y amigos. El reloj camina.
12.45 hrs.
Con una latica de cerveza en una mano y un pitillo en la otra sale del bar y se encamina al comedor, a sólo unos 500 metros, donde cada día recibe la porción alimenticia que le otorga la Comunidad por estar jubilado y cobrar la ridícula Pensión No Contributiva con la cual vive… más o menos.
13.15 hrs.
Entra en el comedor a consumir su cuota diaria. Habla poco con el resto de los comensales. Al terminar se despide y sale.
14.10 hrs.
Llega a la vivienda donde comparte piso con otros 2 similares. Se echa en la cama y duerme su siesta acostumbrada.
16.10 hrs.
Despierta. Se despereza. Se levanta y da unas vueltas por la habitación, entra en el baño, no hay ningún otro inquilino, da unas vueltas por el piso, vuelve a su habitación, se pone un abrigo y sale. Hace frío en la calle.
16.30 hrs.
Entra en el bar. Pide su traguito acostumbrado y conversa con otros parroquianos sobre fútbol, recortes del gobierno, algún famoseo de moda, Ucrania si acaso, y el tiempo sigue transcurriendo… hasta que llega la hora de ir a cenar.
19.00 hrs.
Entra en el comedor al tiempo en que están sirviendo la cena. Son pocos comensales a esta hora. No habla mucho. Al terminar, sale del comedor y se encamina al bar.
22.45 hrs.
Regresa al piso donde vive. Revisa sus cosas y no encuentra nada fuera de lo normal. Enciende la tele, pero enseguida le entra sueño y la apaga. Se acuesta. Mañana será otro día, piensa, ya casi dormido…
martes, 10.00 hrs.
Se despierta. Mira el reloj despertador. Bosteza. Piensa que debe levantarse y lo hace lentamente. Entra en el baño, orina, se lava la cara, vuelve a la habitación, se viste, y hace una mueca de resignación. Un día más, un día menos… Sale
Augusto Lázaro
@augustodelatorr

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