viernes, 23 de agosto de 2013

CLARO QUE HAY UNA SALIDA

Agosto: la ambición descansa... aparentemente. Aparentemente, porque la ambición jamás descansa, y si se trata de la ambición de los políticos... por favor, esa ni siquiera duerme un par de horas. Dicen los que conocen el ambiente de cerca (de lejos lo conocemos todos) que los políticos duermen con un ojo abierto y el cerebro maquinando: maquinando cómo pueden ganar más y correr menos riesgo. Porque al final de lo que se trata es de encontrar a alguien que pague por todos y salir del lío de la búsqueda en la mamandurria tan impolutos como la infanta doña Cristina, que duerme plácidamente porque sabe que a ella, como a casi todos los pejes gordos, nada malo le sucederá...

Varias veces he propuesto a ese fantasma del Consejo de Estado (que nadie sabe ni siquiera dónde está –yo sí-) que se cambie el nombre de nuestro bello país por el de IMPUNILANDIA. Pero ñiringa de pato uyuyo, nené. ¿Usted se ha dado por enterado? Pues el C de E tampoco. ¿Usted se ha dignado contestarme, aunque sólo sea para mandarme a donde solía mandar a la gente el difunto Fernán Gómez? Pues el C de E tampoco. Nada, majines, que eso de atender y contestar propuestas de un zoquete como este servidor pasó de moda. El C de E de seguro pensará: ¿y quién es este individuo que se atreve a sugerirnos algo? Pues que le conteste el toro de Osborne, que nosotros (el C de E) no estamos para atender gilipolleces... Y tienen razón, después de todo...

La “cosa” es que en España hubo un momento (eso oí decir o leí en un periódico que dice que siempre dice la verdad) y puede que todavía lo haya, en que aquí había más funcionarios y más coches en el gobierno que en La Casa Blanca. Así como suena. Yo no sé si esto será verdad, aunque no lo pongo en duda, siguiendo mi filosofía barata de no poner en duda absolutamente nada. Tampoco de creerlo todo. Pero el asunto del despilfarro existente en nuestro país tiene rigores patológicos: nos creemos más sobrados que Tony Soprano, por eso tiramos casas por ventanas y ahora nos hemos quedado con... la lengua afuera,  jadeando y pensando cómo saldremos de esta crisis que ya dura demasiado...

Pero como dice la canción, “hay quien vive junto al vicio / como vive una flor junto al pantano”, y no todo es un horror, no señor: usted tiene la oportunidad de salir de la crisis y de olvidarse de sus problemas y a gozar y a bailar con la sinfónica nacional (sic): siga estas instrucciones y ya se acordará de mí con agradecimiento:

--“a la tierra que fueres, haz lo que vieres”, en caso de que se mude de país, pero si no se muda y sigue en éste, también aplique el refrán y haga lo que ve que hacen los que triunfan y se forran sin que el peso de la justicia caiga sobre ellos, o sea: vuélvase corrupto.

--si no puede o no quiere volverse corrupto como cada día más lo hacen, entonces, recójase en su habitación, recueste su cabeza en su butaca preferida, récele una novena a Santa Tecla con su correspondiente vela (el color lo escoge usted) y espere tranquil@. Estoy seguro de que la santa le echará una mano para que usted vuelva a sonreír y cuando mire alrededor no vea nada que se parezca a una crisis. Créame, ambas opciones son infalibles...

Augusto Lázaro



@augustodelatorr