lunes, 8 de agosto de 2016

MAS PARTIDOS: MAS ROLLOS

Cada día me convenzo más de que la creación de la Unión Europea fue un error que en definitivas ha causado más perjuicios que beneficios a los 28 países miembros (27 ahora que el Reino Unido se ha largado de este berenjenal). Lo peor de esta UE es que cada país ha perdido su soberanía, y eso siempre será una cuestión de honor para quienes todavía tontamente sientan ese sentimiento que está en decadencia. O sea, que ahora nosotros no nos gobernamos: nos gobiernan desde Bruselas, donde radica la Jefatura General de la UE, que es la que decide cómo tenemos que vivir, nos guste o no. Un ejemplo reciente: los llamados “recortes” (tan discutibles como inútiles, pues no resolvieron nada y sometieron a la población española a su peor crisis económica y social desde la muerte de Franco). Y en fin, ¿para qué seguir, si de todos modos el daño está hecho y por lo que parece seguiremos padeciéndolo, porque en ningún país de esos 27 se perciben amagos de rebelión, más bien al contrario, sus pueblos se han acostumbrado a obedecer las órdenes de Bruselas sin chistar. ¡Hay que joderse!, como diría el ayudante de Nicholas Cage en aquella película que... ¿se acuerdan?

Algo parecido sucede con el llamado multipartidismo en España: tanta lucha y tanto esfuerzo por eliminar el bipartidismo, hasta que lo lograron: ahora tenemos, en lugar de dos, cuatro partidos aspirantes al puesto de mando del país ibérico. ¿Y qué hemos logrado con eso? Pues ya ven el otro berenjenal que se ha formado, que pasan los meses, surgen y aumentan los líos y las divisiones, y hasta crece el odio, que es lo peor, entre esos cuatro nuevos partidos, y no hemos podido formar un gobierno, y no se sabe hasta cuándo. Se acabó el bipartidismo. Pues si eso es lo que querían, ahí lo tienen: ahora a aguantar como mulos los rollos y los entuertos que se formarán en cada ocasión en que haya elecciones con más de los dos partidos tradicionales: todos desaforados por alcanzar el poder, cosa que no hubiera sucedido si hubiéramos continuado con el ritmo normal del bipartidismo que nunca ocasionó tantos problemas, que hasta el propio rey ha tenido que cambiar su agenda y no asistir a los juegos olímpicos por culpa de este nuevo, renovador, progresista, moderno MULTIPARTIDISMO. Pues como dirían en Cuba: “palante el carro”, o mejor “a bailar y a gozar con la sinfónica nacional”...

Y mientras, ¿quién es el más perjudicado? Hombre, pregunta tonta a esta hora: ¿quién va a ser sino el pueblo? Porque los políticos discuten y disparan discursos llenos de mentiras y de tonterías que cada vez menos personas se los creen, pero sus sueldos no se alteran, más bien al contrario, porque hay algunos cuyas caras son de mármol, que hasta han tenido la desfachatez consentida de aumentarse el sueldo. Pero eso es tan normal como la corrupción, que no se acaba de eliminar, pues cada día surgen nuevos casos en todos los partidos, grandes y pequeños. Pero nosotros, los que no tenemos coche en que movernos, corremos el riesgo de perder nuestras pensiones o al menos verlas rebajadas, y bajar nuestro nivel de vida, porque unos mequetrefes que podrían estar recogiendo manzanas en lugar de reuniéndose para decir no, o para decir sí, pero... mantienen sus vidas pletóricas de prebendas, privilegios y muchos hasta lujos, y que se hunda el barco. Como diría aquel congresista en uno de sus grandes momentos: ¡manda huevos! Y a esperar, a ver hasta cuándo tenemos un país sin gobierno... aunque pensándolo bien, ¿de qué nos servirá cualquier gobierno que se forme? ¡Hum! Pues para mí de lo mismo de lo que nos sirve la susodicha Unión Europea. O sea, ¡de nada! Con todo mi respeto para las excepciones, que son cada día menos...

Augusto Lázaro




http://elcuiclo.blogspot.com.es

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