lunes, 29 de agosto de 2016

MALO Y PEOR

la odiosa publicidad...

Imposible escaparse de ella en ordenadores y móviles. Pero lo peor es la falta de respeto que los publicistas tienen con el usuario: sin contar con él (con lo que está viendo) ni pedirle permiso, insertan parte de una página o la página completa, con anuncios que no interesan a nadie ni el usuario ha pedido, impidiéndole continuar con su trabajo y desconcentrándolo del mismo. Y hay algunas notificaciones, sobre todo las que se refieren a las odiosas cookies, que no puedes quitarlas si no pinchas ACEPTO u OK o DE ACUERDO, etc. O sea, te las tienes que disparar contra tu voluntad. Al menos yo he logrado definirme en esas cuestiones, y cada día uso menos Internet en el ordenador y en el móvil, hasta que me decida a darme de baja en uno de ellos o en ambos, ya que no me dan nada que no pueda obtener por otras vías como las bibliotecas públicas o los medios de información, donde también hay anuncios, pero no metidos dentro del texto que tú quieres leer en ese momento, o sea, que puedes NO LEERLOS si no te interesan. Los comerciantes y los autores de esas intromisiones no se dan cuenta de que con esa saturación publicitaria pierden usuarios, a no ser que los usuarios que van quedando sean (con perdón para esa fauna) más burros que ese animalito tan útil a los seres humanos agradecidos de sus servicios... Y no quiero hablar de los anuncios en la TV, porque eso ya pasa de castaño oscuro. No vale el zapping, pues los canales se ponen de acuerdo para emitirlos al mismo tiempo. O sea, su lema es ¡joder al televidente! Si no quieres anuncios, ahí te va este bloque, gilipollas, sólo dura 15 minutos. ¿La ley sobre el asunto? Pero hombre, en este país, ¿quién respeta las leyes? ¿O no te has dado cuenta todavía?

la amenaza islamista...

No recuerdo si oí o leí que algún comentarista de cierto renombre había declarado que según su estadística (no aclaró si suya propia o sacada de los cables que circulan en Internet), de los últimos 30 grandes atentados ocurridos en todo el planeta, 29 habían sido ejecutados por musulmanes. De ser esto cierto, y yo creo que lo es, al menos si no 29 sí una cifra muy cercana, son atentados terroristas de cuño yihadista. Sólo un idiota o un inicuo sería capaz de negarlo. El comunismo y el nazismo fueron las dos grandes amenazas del siglo pasado, pero actualmente, ni Julio Anguita tiene esperanzas de su resurgimiento (el comunismo) ni Le Pen (el fascismo). Ambos sistemas han pasado al triste recuerdo de una época que, aunque todavía algunos tontos sueñan con su vuelta, jamás volverá a convertirse en amenaza para el mundo. Si Kim Jong-un piensa que ladrando como un perro rabioso con sus misiles nucleares, olvidando o quizás desconociendo lo que sucedió en agosto de 1945 (que podría pasarle a su país también, y ojalá que no), va a amedrentar a alguien, sólo demuestra con eso que no es más que un sesohueco sin miras lejanas y tampoco conoce el refrán que dice que “perro que ladra, no muerde”. No. La amenaza de este siglo que comienza es el yihadismo, con la diferencia de que es un enemigo casi invisible que cuenta con imbéciles dispuestos a morir por seguir los dictados de una doctrina que también pasará a la historia como un mal liquidado dentro de un tiempo, cuando la recordemos como ahora recordamos lo que representó el comunismo y el nazismo para la humanidad que –también- logró vencerlos. Porque la libertad es lo único que no podrá ser destruida por ninguna doctrina, por muy poderosa que nos parezca HOY...
 
en fin, el verbo más utilizado...

Claro, la espera. A veces corta y a veces larga, Esperar es lo único que puede hacer la mayoría de la humanidad, porque la mayoría de la humanidad no tiene el poder disponible como los jerarcas que nos gobiernan, aunque no nos gusten muchos de ellos, y que seguirán gobernándonos, y ¡cuidado!, pues quizás los que vengan serán mucho peores que los que padecemos actualmente...

Augusto Lázaro



www.facebook.com/augusto.delatorrecasas

lunes, 8 de agosto de 2016

MAS PARTIDOS: MAS ROLLOS

Cada día me convenzo más de que la creación de la Unión Europea fue un error que en definitivas ha causado más perjuicios que beneficios a los 28 países miembros (27 ahora que el Reino Unido se ha largado de este berenjenal). Lo peor de esta UE es que cada país ha perdido su soberanía, y eso siempre será una cuestión de honor para quienes todavía tontamente sientan ese sentimiento que está en decadencia. O sea, que ahora nosotros no nos gobernamos: nos gobiernan desde Bruselas, donde radica la Jefatura General de la UE, que es la que decide cómo tenemos que vivir, nos guste o no. Un ejemplo reciente: los llamados “recortes” (tan discutibles como inútiles, pues no resolvieron nada y sometieron a la población española a su peor crisis económica y social desde la muerte de Franco). Y en fin, ¿para qué seguir, si de todos modos el daño está hecho y por lo que parece seguiremos padeciéndolo, porque en ningún país de esos 27 se perciben amagos de rebelión, más bien al contrario, sus pueblos se han acostumbrado a obedecer las órdenes de Bruselas sin chistar. ¡Hay que joderse!, como diría el ayudante de Nicholas Cage en aquella película que... ¿se acuerdan?

Algo parecido sucede con el llamado multipartidismo en España: tanta lucha y tanto esfuerzo por eliminar el bipartidismo, hasta que lo lograron: ahora tenemos, en lugar de dos, cuatro partidos aspirantes al puesto de mando del país ibérico. ¿Y qué hemos logrado con eso? Pues ya ven el otro berenjenal que se ha formado, que pasan los meses, surgen y aumentan los líos y las divisiones, y hasta crece el odio, que es lo peor, entre esos cuatro nuevos partidos, y no hemos podido formar un gobierno, y no se sabe hasta cuándo. Se acabó el bipartidismo. Pues si eso es lo que querían, ahí lo tienen: ahora a aguantar como mulos los rollos y los entuertos que se formarán en cada ocasión en que haya elecciones con más de los dos partidos tradicionales: todos desaforados por alcanzar el poder, cosa que no hubiera sucedido si hubiéramos continuado con el ritmo normal del bipartidismo que nunca ocasionó tantos problemas, que hasta el propio rey ha tenido que cambiar su agenda y no asistir a los juegos olímpicos por culpa de este nuevo, renovador, progresista, moderno MULTIPARTIDISMO. Pues como dirían en Cuba: “palante el carro”, o mejor “a bailar y a gozar con la sinfónica nacional”...

Y mientras, ¿quién es el más perjudicado? Hombre, pregunta tonta a esta hora: ¿quién va a ser sino el pueblo? Porque los políticos discuten y disparan discursos llenos de mentiras y de tonterías que cada vez menos personas se los creen, pero sus sueldos no se alteran, más bien al contrario, porque hay algunos cuyas caras son de mármol, que hasta han tenido la desfachatez consentida de aumentarse el sueldo. Pero eso es tan normal como la corrupción, que no se acaba de eliminar, pues cada día surgen nuevos casos en todos los partidos, grandes y pequeños. Pero nosotros, los que no tenemos coche en que movernos, corremos el riesgo de perder nuestras pensiones o al menos verlas rebajadas, y bajar nuestro nivel de vida, porque unos mequetrefes que podrían estar recogiendo manzanas en lugar de reuniéndose para decir no, o para decir sí, pero... mantienen sus vidas pletóricas de prebendas, privilegios y muchos hasta lujos, y que se hunda el barco. Como diría aquel congresista en uno de sus grandes momentos: ¡manda huevos! Y a esperar, a ver hasta cuándo tenemos un país sin gobierno... aunque pensándolo bien, ¿de qué nos servirá cualquier gobierno que se forme? ¡Hum! Pues para mí de lo mismo de lo que nos sirve la susodicha Unión Europea. O sea, ¡de nada! Con todo mi respeto para las excepciones, que son cada día menos...

Augusto Lázaro




http://elcuiclo.blogspot.com.es